PASCUA 2017

PASCUA 2017  

El gozoso anuncio de la Pascua ofrece la consolante certeza de que el abismo de la muerte ha sido atravesado y, con ello, han sido vencidos la muerte, el llanto y el dolor (cf. Ap 21, 4). El Papa Francisco nos recuerda cómo «frente a las vorágines espirituales y morales de la humanidad, frente a los vacíos que se abren en nuestros corazones que provocan odio y muerte, sólo una infinita misericordia puede darnos la salvación. Sólo Dios puede llenar con su amor estos vacíos, estos abismos, y conseguir no hundirnos sino continuar juntos el camino hacia la Tierra de la libertad y de la vida. El Señor, que ha padecido el abandono de sus discípulos, el peso de una condena injusta y la vergüenza de una muerte infame, nos hace ahora partícipes de su vida inmortal y nos ofrece su mirada de ternura y de compasión hacia los hambrientos y sedientos, los forasteros y los encarcelados, los marginados y los descartados, las víctimas del abuso y de la violencia». La imagen de la Resurrección que aparece en el sello y en el folleto está extraída de un tapiz de manufactura flaminga, conservado en la Galería de Tapices de los Museos Vaticanos, elaborado por el artista Pieter van Aelst según un diseño de la Escuela de Rafael. En el centro de la escena, Cristo resucitado sale del sepulcro sosteniendo con la mano izquierda el estandarte de la cruz roja sobre campo blanco, símbolo de la Resurrección. En primer plano están representados los soldados puestos como custodias del sepulcro y que, despertados improvisadamente del sueño, asisten incrédulos y aterrados al milagroso acontecimiento.