Archivo

15 de mayo: San Isidro Labrador

Trabajo y oración: camino de santidad 

Fue un humilde labrador, paupérrimo, que no escatimaba esfuerzos ni sacrificios para llevar a casa un pedazo de pan que comer. Sin embargo, había descubierto a Cristo, y todo lo demás le parecía insignificante en comparación con la amistad con Él. Se llamaba Isidro. Nació hacia el año 1080 en Madrid, que entonces no era la capital de España, sino una ciudad más entre tantas otras. 

15 de mayo: San Isidro Labrador

14 de mayo: San Matías, apóstol

El último Apóstol 

En el libro de los Hechos de los Apóstoles (1,15-26) se narra que, en los días posteriores a la Ascensión del Señor, el apóstol Pedro propuso a la asamblea de los ciento veinte hermanos elegir a uno de entre ellos para ocupar el lugar dejado por el traidor Judas Iscariote.

14 de mayo: San Matías, apóstol

13 de mayo: Beata María Virgen de Fátima

Oración y penitencia

Era el 13 de mayo de 1917 cuando la Virgen María se apareció a tres niños: los hermanos Francisco, de 9 años, Jacinta Marto, de 7, y su prima, Lucía dos Santos, de 10. La aparición tuvo lugar en Cova da Iria, una localidad cercana a Fátima, y fue la primera de una serie de encuentros. De hecho, cada día 13 de mes, desde mayo hasta octubre, la Virgen se manifestó a los tres pastorcitos, confiándoles un mensaje.

13 de mayo: Beata María Virgen de Fátima

12 de mayo: San Pancracio, mártir

El atleta de Cristo 

El pancracio era un deporte que se practicaba en los Juegos Olímpicos de la antigua Grecia. Los atletas debían enfrentarse en una mezcla de boxeo y lucha cuerpo a cuerpo, sin apenas reglas ni limitaciones. Únicamente estaban prohibidos el mordisco y el ataque a los ojos.

12 de mayo: San Pancracio, mártir

11 de mayo: San Ignacio de Laconi

El limosnero de Dios

Recorría las calles de la ciudad pidiendo limosna y ofreciendo la Palabra de vida a cuantos encontraba en su camino. Era analfabeto, de salud frágil, pero en la escuela de san Francisco de Asís supo pacificar los ánimos y convertir a los pecadores.

11 de mayo: San Ignacio de Laconi

10 de mayo: San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia

Maestro de Santos 

Fue conocido como el Apóstol de Andalucía, gran predicador y maestro espiritual que condujo a muchas almas por el camino de la santidad, y cuya palabra suscitaba conversiones entre quienes le escuchaban.

Se llamaba Juan de Ávila. Nació en Almodóvar del Campo (Ciudad Real), hacia 1499 o 1500, en el seno de una familia profundamente religiosa y acomodada, propietaria de una mina de plata.

10 de mayo: San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia

9 de mayo: San Pacomio, Abad

El padre del monacato cenobítico 

Es el fundador del monacato cenobítico y el primero que redactó una regla para la vida comunitaria. Se trata de san Pacomio, nacido hacia el año 292 en la Tebaida, región del Alto Egipto, en el seno de una familia pagana. A los veinte años fue reclutado a la fuerza por los ejércitos imperiales de Constantino para hacer frente a las incursiones persas. Recluido en una guarnición de Tebas junto a otros soldados y privado de alimento, fue socorrido por los cristianos del lugar. Impresionado por su caridad, Pacomio oró al Dios de los cristianos, prometiéndole que, si lo liberaba de sus cadenas, consagraría su vida al servicio de los hermanos. Y así fue: una vez puesto en libertad, se convirtió y recibió el bautismo.

9 de mayo: San Pacomio, Abad

8 de mayo: Beata Virgen María de Pompeya

Oración coral a la Virgen del Rosario

Llegó envuelta en una sábana sobre un carro de estiércol. No fue una llegada triunfal para la imagen de la Virgen del Rosario que san Bartolo Longo había hecho traer desde Nápoles el 13 de noviembre de 1875. El destino era el Valle de Pompeya, lugar elegido para erigir un Santuario dedicado a la Virgen. Tan humilde fue el traslado, como grande sería después la devoción de los fieles.

8 de mayo: Beata Virgen María de Pompeya

7 de mayo: Santa Rosa Venerini

Al servicio de las mujeres para educarlas y emanciparlas 

Intuyó las dificultades y la marginación a las que estaban sometidas las mujeres de su tiempo y no escatimó energías para educarlas y enseñarles las verdades de la fe. Estaba convencida de que, para acoger el Evangelio, era necesario liberar a las personas de la ignorancia y el error. Junto con la educación, creía que ofrecer una formación profesional contribuiría a la promoción humana y a la afirmación de las mujeres en la sociedad. No tuvo dudas Rosa Venerini cuando dedicó toda su vida al apostolado y a la educación, en una época —el siglo XVII— en la que a las mujeres les estaban vedadas muchas oportunidades. 

7 de mayo: Santa Rosa Venerini

6 de mayo: Beata Ana Rosa Gattorno

El descubrimiento del amor de Dios

Esposa, madre, viuda y fundadora de una Congregación religiosa: este es el recorrido vital de Ana Rosa Gattorno, cuyo nombre civil era Rosa María Benedetta. Nacida en Génova el 14 de octubre de 1831, en el seno de una acomodada familia de armadores, recibió una educación cristiana. Según las costumbres de las familias de alto nivel social de la época, estudió en casa. Muy inteligente y abierta a las novedades, entretenía a los invitados tocando el piano y cantando.

6 de mayo: Beata Ana Rosa Gattorno