Ermitaño por amor de Dios
Se lee en el volumen I lustri antichi e moderni della Città di Forlì:
«Aunque nacido en Toscana, fue reconocido como un brote del árbol forlivés por la misma Sagrada Congregación de Ritos el 28 de enero de 1752, en el decreto en el que concede la Misa y el Oficio a la ciudad de Forlì, la cual, en el presente año 1755, con votos unánimes de los consejeros, lo ha aclamado como uno de sus Patronos».