El Arzobispo Emilio Nappa, Secretario General del Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, presidió la concelebración eucarística en sufragio de los fieles difuntos de la Dirección de Infraestructuras y Servicios.
Una invitación a la esperanza y un sentido agradecimiento por la labor realizada tras el regreso a la Casa del Padre del Papa Francisco, el Cónclave y la elección de León XIV. Así se expresó el arzobispo Emilio Nappa, Secretario General de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, al dirigirse a los empleados de la Dirección de Infraestructuras y Servicios.
Una promesa: “Os llevaré en mi corazón” y “os recordaré en mi oración y en el sacrificio cotidiano de la Misa”. Con estas palabras, el Cardenal Fernando Vérgez Alzaga, Presidente de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, se dirigió a los empleados de la Dirección de Infraestructuras y Servicios.
Toda la Iglesia y el mundo entero observan con atención lo que acontece estos días en la Capilla más célebre y conocida: la Sixtina. Para adecuarla al desarrollo del Cónclave, no se deja ningún detalle al azar. Detrás de su preparación hay una pericia y una profesionalidad considerables. Se trata de una labor que requiere energías, organización y mano de obra cualificada: carpinteros, electricistas, técnicos en climatización y fontanería, herreros, montadores, decoradores florales, personal de limpieza. Todo un conjunto de perfiles profesionales cuya coordinación está encomendada a la Dirección de Infraestructuras y Servicios de la Gobernación. Nos lo cuenta en esta entrevista para www.vaticanstate.va el ingeniero Silvio Screpanti, subdirector del Área de Infraestructuras de dicha Dirección.
No cabe duda de que los prestigiosos palacios, estructuras y edificios del Vaticano requieren continuas intervenciones de carácter conservativo y, en ocasiones, también más incisivas.