Maestro de la verdad y de la doctrina
La figura de Policarpo constituye una columna fundamental del cristianismo de los orígenes. Es el eslabón que une la época apostólica con las generaciones posteriores. Obispo de Esmirna y protagonista de la primera reflexión teológica de la Iglesia, encarnó una fidelidad absoluta al Evangelio, vivida sin concesiones ni compromisos.