A la escuela de san Benito y santa Escolástica
Irma vivió entre los siglos VII y VIII y, según la tradición, era hija de Dagoberto, rey de Austrasia, la porción oriental de la Galia merovingia. Tras quedar soltera a la muerte de su prometido, ingresó en la orden benedictina y fundó en Tréveris el monasterio de Oeren, del que llegó a ser abadesa.