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Un proyecto de lenguaje universal: testimonio colectivo de esperanza

El Árbol de Navidad del Vaticano se ilumina con la esperanza de los niños

Las decoraciones, inspiradas en el tema “El mundo que quisiera, darán voz a los niños oncológicos que participan en los talleres de ceramoterapia de la Fundación Lene Thun, activos en toda Italia.

 Ciudad del Vaticano, 29 de mayo de 2026 - Será la Fundación Lene Thun la encargada de la decoración del Árbol de Navidad de la Plaza de San Pedro para las próximas fiestas navideñas. El árbol, donado por el municipio de Terranova di Pollino, en la provincia de Potenza, se iluminará con los deseos de los niños que reciben tratamiento en los hospitales italianos: deseos modelados en arcilla, nacidos de manos pequeñas y de un gran valor.

Cada adorno recorre un fragmento de su mundo ideal y da vida al gran proyecto “El mundo que quisiera”: un relato coral que nace del corazón de muchos pequeños pacientes, de sus pensamientos más íntimos y de las emociones confiadas a la arcilla. En los talleres de ceramoterapia de la Fundación Lene Thun, activos cada semana en hospitales italianos, cada creación se convierte en una voz, un deseo, una visión de futuro. Un mensaje poderoso que, hoy más que nunca, invita a imaginar —y construir— un mundo mejor.

Fundada en 2006, la Fundación Lene Thun ofrece un servicio gratuito y permanente de ceramoterapia, principalmente en las unidades de oncohematología pediátrica. Actualmente están activos 56 talleres en 36 centros sanitarios de excelencia y, en veinte años de actividad, más de 80.000 niños, junto con sus familias, han encontrado en este recorrido un espacio de expresión, alivio y encuentro compartido.

La ceramoterapia es mucho más que una actividad creativa: es un gesto que cura, un lenguaje que acoge, una herramienta capaz de transformar emociones difíciles en formas, colores y significados. Un apoyo concreto que mejora la calidad de la experiencia de los pequeños pacientes, devolviéndoles ligereza, dignidad y fortaleza.

Con esta iniciativa, la Plaza de San Pedro se convierte en el marco de una historia colectiva. Una historia hecha de resiliencia y esperanza, que da voz a los niños y a su extraordinario deseo de vivir, así como a todos aquellos que afrontan cada día las dificultades, transformando un símbolo universal como el Árbol de Navidad en un relato de esperanza y de futuro.

La obra se realizará con el apoyo de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, a través de la Dirección de Infraestructuras y Servicios.

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