Entrevista con el Dr. Andrea Tamburelli, Director de la Dirección de las Villas Pontificias, sobre la programación para 2026
Ante todo, el servicio al Papa León XIV
La “vocación” principal de la Dirección de las Villas Pontificias en 2026 es garantizar una estancia serena al Papa León XIV durante sus periodos de descanso. Así lo subraya, en esta entrevista concedida a www.vaticanstate.va, el Dr. Andrea Tamburelli, Director de la Dirección de las Villas Pontificias, al trazar el programa de actividades previsto para 2026.
¿Cuál es la visión global para las Villas Pontificias en la programación de 2026?
La “misión” principal de la Dirección de las Villas Pontificias en 2026 será garantizar una estancia serena al Santo Padre durante sus periodos de descanso.
De este modo, la Dirección recupera su función histórica que, desde los años treinta del siglo pasado, cuando fue creada, ha consistido en asegurar a los Pontífices una estancia agradable y apacible durante sus periodos de reposo, mediante un cuidadoso y constante mantenimiento de las dos residencias —el Palacio Apostólico y el Palacio Barberini—, la salvaguarda del vasto patrimonio verde realizado por el Papa Pío XI (aproximadamente 55 hectáreas) y, por último, la gestión de la producción destinada al Estado Vaticano de la explotación agrícola creada entre 1930 y 1934 mediante la adquisición de varios terrenos situados en las áreas colindantes con el jardín de la histórica villa de los príncipes Barberini.
¿De qué modo la programación de 2026 pone en valor el papel espiritual, cultural y ambiental de las Villas?
La propia presencia del Santo Padre confiere a este lugar una profunda espiritualidad y, además, nos invita a todos los empleados al silencio y a la meditación incluso durante las horas de trabajo cotidiano. Al mismo tiempo, Castel Gandolfo se ha convertido aún más en un lugar de gran atracción para los fieles y para los turistas, que a menudo esperan con confianza un saludo desde el balcón por parte de Su Santidad el Papa León XIV.
¿Qué intervenciones de conservación y mantenimiento están previstas para los edificios históricos, los jardines y los bienes artísticos?
En lo que respecta al mantenimiento de los edificios, contamos con planes trienales específicos, en los que se programan, junto con la Dirección de Infraestructuras y Servicios del Estado de la Ciudad del Vaticano, todas las actividades ordinarias y extraordinarias que deben llevarse a cabo a lo largo de los distintos años.
En 2026 está prevista la finalización de las obras en el Palacio Barberini y en el Palacio Apostólico, donde ya han comenzado los trabajos para la realización del nuevo taller de carpintería.
En cuanto a los jardines, se completará la rehabilitación del denominado “jardín del Moro”, que enriquece el Palacio Apostólico. La intervención se llevará a cabo de conformidad con el antiguo proyecto del siglo XVII, recurriendo también al apoyo de algunas estampas históricas de la época. Los trabajos serán ejecutados íntegramente por el personal de jardinería de la Dirección de las Villas Pontificias.
Por lo que se refiere a los bienes artísticos, es preciso señalar que, en particular en Villa Barberini, se conservan importantes restos de época romana, ya que en este mismo emplazamiento se construyó la villa de campo del emperador Domiciano, que gobernó Roma y su Imperio entre los años 81 y 96 d.C.
Se han transmitido restos de gran relevancia histórica, de los cuales solo una mínima parte ha salido a la luz, mientras que la mayor parte se encuentra aún hoy bajo los terrenos donde se extiende el monumental jardín de Villa Barberini. Entre los vestigios romanos visibles más significativos se cuentan el teatro privado del emperador Domiciano, el criptopórtico, la avenida de los ninfeos, la estatua ecuestre del emperador Septimio Severo y relevantes restos del palacio imperial domicianeo.
Las criticidades de estas estructuras arqueológicas aumentan día tras día; por ello ha sido necesario intensificar la vigilancia del patrimonio artístico-histórico-arqueológico y estructurar un programa de aseguramiento y mantenimiento programado que, junto con la Superintendencia de los Bienes Culturales del Estado de la Ciudad del Vaticano – Dirección de los Museos y de los Bienes Culturales, tenemos previsto iniciar a comienzos de 2026.
¿Cómo se definen las prioridades entre mantenimiento ordinario y extraordinario?
La Dirección de las Villas Pontificias es históricamente una de las Direcciones más pequeñas de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, aun cuando cubre un territorio más extenso que el de todo el Estado. En consecuencia, trabajamos de forma continua y colaboramos activamente con todas las demás Direcciones, en función de las distintas necesidades operativas.
En lo que respecta al mantenimiento ordinario, este se lleva a cabo principalmente con personal interno de nuestra Dirección, conforme a un plan general de trabajos ya programado, que se ejecuta de manera rotatoria año tras año. Las actividades de mantenimiento extraordinario, por su parte, se planifican por lo general sobre la base de un plan trienal compartido con la Dirección de Infraestructuras y Servicios y, tras la aprobación de los Órganos de Gobierno, se ejecutan en la mayoría de los casos por empresas externas, mediante procedimientos específicos de licitación.
Considero oportuno señalar, además, que la Dirección de las Villas Pontificias tiene asimismo la responsabilidad de garantizar, a todos los usuarios presentes en la zona extraterritorial de Castel Gandolfo —y por tanto al Borgo Laudato Si’, a la Especola Vaticana, al Centro Mariápolis, al Colegio de Propaganda Fide, al convento de las monjas Clarisas y a la escuela de las Maestras Pías Filippini—, el uso de las infraestructuras correspondientes a las redes hidráulicas y eléctricas. A tal fin, contamos con personal interno que garantiza un servicio de disponibilidad las 24 horas del día, los 365 días del año, con el objetivo de intervenir de manera inmediata para restablecer cualquier incidencia que pueda surgir en dichas redes.
¿Cómo se garantiza la seguridad de las personas, de los bienes y de las áreas verdes?
La seguridad de los trabajadores, de los bienes y de las áreas verdes se garantiza mediante un conjunto coordinado de medidas organizativas, técnicas y operativas, en cumplimiento de la normativa vigente.
En particular, en lo que respecta a la seguridad de los trabajadores, hemos: elaborado y actualizado periódicamente el Documento de Evaluación de Riesgos (DVR); organizado cursos de formación e información continua del personal sobre los riesgos específicos y sobre los procedimientos operativos correctos; establecido el uso obligatorio de los Equipos de Protección Individual (EPI) —cascos, guantes, calzado de seguridad, dispositivos de alta visibilidad, etc.— para todos los trabajadores; adoptado procedimientos de trabajo seguros bajo la supervisión de personal cualificado y, por último, mantenemos de manera regular los equipos y la maquinaria.
En cuanto a la seguridad de los bienes, delimitamos y señalizamos las áreas de trabajo para prevenir impactos, daños o accesos no autorizados; planificamos las actividades con el fin de reducir interferencias con estructuras, instalaciones e infraestructuras existentes; utilizamos medios e instrumentos adecuados, manejados por operadores habilitados y, finalmente, efectuamos controles periódicos y oportunos para garantizar la restauración en caso de daños accidentales.
Por último, en relación con la protección de las áreas verdes, realizamos intervenciones programadas respetando los ciclos naturales de la vegetación; utilizamos técnicas y productos de bajo impacto ambiental; protegemos el arbolado, los parterres y las superficies herbosas durante las labores y procedemos a la correcta eliminación de los residuos vegetales y de los desechos conforme a la normativa ambiental.
El objetivo que perseguimos mediante la aplicación de todas estas medidas integradas es poder operar de forma segura, reduciendo los riesgos para las personas, preservando los bienes y salvaguardando el medio ambiente.
¿Están previstos intervenciones para la mejora de las infraestructuras y de los servicios?
En lo que respecta a la mejora de las infraestructuras y de los servicios, ya se ha realizado muchísimo el año pasado, aspecto sobre el que ya he hablado en una entrevista anterior. Merece, no obstante, una mención especial la nueva central térmica puesta en funcionamiento en noviembre de 2025 en el Palacio Barberini: se trata de tres calderas de condensación con control remoto y elevado ahorro energético. La realización de esta central térmica fue proyectada por la Dirección de Infraestructuras y Servicios y ejecutada bajo la coordinación de los Servicios Técnicos de Roma y de los de las Villas Pontificias.
También para el año 2026 están previstas nuevas actividades, en particular la realización de un nuevo tramo de alcantarillado al servicio del Palacio Barberini y, asimismo, la elaboración de un proyecto de adecuación de las instalaciones eléctricas.
¿Cómo se garantiza la coordinación con los demás entes y direcciones competentes?
Como ya he señalado en esta entrevista, las actividades de la Dirección de las Villas Pontificias están estrechamente vinculadas a las de las demás Direcciones de la Gobernación. En este sentido, la colaboración efectiva y el trabajo en equipo resultan fundamentales para alcanzar el resultado esperado.
Concretamente, la Dirección de las Villas, en lo que respecta a las actividades que se desarrollan en su territorio, encomienda a la Dirección de la Gobernación ejecutora la organización de la gestión del proyecto, que asume en este caso el papel de “jefe de obra”, mientras mantiene la función de control operativo, al estar presente in situ, sobre la correcta ejecución de los trabajos previstos en el pliego por parte de las empresas adjudicatarias.
Las Direcciones con las que desarrollamos la mayor parte de las actividades son la Dirección de Infraestructuras y Servicios, para todo lo relativo a los inmuebles —en particular edificación e instalaciones—, y la Dirección de los Museos y de los Bienes Culturales, con la que colaboramos principalmente en todas las actividades vinculadas al ámbito turístico-museístico que se desarrollan en el interior del Palacio Apostólico de Castel Gandolfo.
¿Cuáles son las principales criticidades y oportunidades para el futuro de las Villas Pontificias?
La principal oportunidad consiste en mejorar, enriquecer y hacer cada vez más accesibles los dos Palacios y el parque, de acuerdo con los deseos y las necesidades del Santo Padre.
Otra oportunidad relevante que identifico es la de continuar la positiva colaboración con la Dirección de los Museos y de los Bienes Culturales, que en estos años nos ha permitido alcanzar resultados significativos tanto en términos de número de visitantes como de calidad de las exposiciones realizadas a lo largo del tiempo. Considero que existen aún amplios márgenes de mejora para atraer a un número creciente de turistas y, sobre todo, para convertir Castel Gandolfo en un próspero polo cultural.
Entre las oportunidades cabe incluir asimismo la de mejorar el flujo de información y las sinergias con el Borgo Laudato Si’ en la gestión de las infraestructuras conexas y de las respectivas actividades y funciones institucionales. Evidentemente, considero este aspecto como una oportunidad de mejora.
