En los Museos Vaticanos inaugurada la exposición “La Tapicería Barberini – La Resurrección y la Dedicación de la Basílica Vaticana”
“La Tapicería Barberini – La Resurrección y la Dedicación de la Basílica Vaticana” es el título de la exposición inaugurada el lunes por la tarde, 30 de marzo, en la Sala de Conferencias de los Museos Vaticanos.
En el acto intervinieron Sor Raffaella Petrini, Presidenta de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano; el Cardenal Mauro Gambetti, Arcipreste de la Basílica Papal de San Pedro; el Arzobispo Mons. Giovanni Cesare Pagazzi, Bibliotecario y Archivero de la Santa Romana Iglesia; el Rvdo. D. Mauro Mantovani, Prefecto de la Biblioteca Apostólica Vaticana; la Dra. Barbara Jatta, directora de la Dirección de los Museos y de los Bienes Culturales; y la Dra. Alessandra Rodolfo, responsable del Departamento de Arte de los siglos XVII-XVIII y del Departamento de Tapices y Textiles de los Museos Vaticanos. Estuvieron presentes también el Arzobispo Emilio Nappa y el abogado Giuseppe Puglisi-Alibrandi, Secretarios Generales.
La exposición, que se enmarca en la iniciativa Museums at Work, ha sido instalada en las Salas XVII y XVIII de la Pinacoteca Vaticana y tiene como finalidad conmemorar los cuatro siglos de la dedicación de la Basílica de San Pedro (18 de noviembre de 1626).
A lo largo del recorrido museístico pueden admirarse los tapices de la Manufactura Barberini de Roma, capaz de competir con los grandes talleres extranjeros, mostrando la majestuosidad del Barroco durante el pontificado de Urbano VIII (1623-1644).
La muestra ha sido comisariada por la Dra. Alessandra Rodolfo, Responsable del Departamento de Arte de los siglos XVII-XVIII y del Departamento de Tapices y Textiles de los Museos Vaticanos, en colaboración con la Biblioteca Apostólica Vaticana y la Fábrica de San Pedro.
A continuación, el discurso de la Presidenta de la Gobernación:
Me complace profundamente dar la bienvenida a todos ustedes aquí presentes, con un saludo particular a Su Eminencia el cardenal Mauro Gambetti, presidente de la Fábrica de San Pedro; a Su Excelencia mons. Cesare Pagazzi, bibliotecario y archivero de la Santa Romana Iglesia; y a mons. Mauro Mantovani, prefecto de la Biblioteca Apostólica Vaticana, quienes tan generosamente han querido contribuir a la realización de esta pequeña exposición.
Saludo asimismo a las demás autoridades, y les agradezco haber acogido nuestra invitación.
Se trata de la segunda exposición que la Dirección de los Museos Vaticanos organiza en esta sede, desde que se ha podido disponer de un nuevo espacio —la Sala XVIII de la Pinacoteca— añadido más recientemente a la Sala XVII, donde, desde 2017, se han celebrado ya 25 exposiciones.
El espíritu de estas iniciativas es siempre el mismo: valorizar, en torno a temas específicos, el conocimiento de algunas obras de nuestras colecciones, subrayando su importancia mediante su asociación entre sí o en relación con préstamos externos, para evitar —por así decirlo— que “pasen desapercibidas” a la atención del visitante, inevitablemente atraído por la belleza de tantas obras de extraordinario valor artístico conservadas en los Museos Vaticanos.
Como es habitual, el formato de la iniciativa es deliberadamente reducido. Esta elección pretende facilitar la concentración y el interés de los visitantes en las obras propuestas, ofreciéndoles tanto un rico aparato didáctico como una iluminación específica.
El tema de esta exposición es la producción de la Tapicería Barberini, un taller instituido a mediados del siglo XVII y vinculado tanto a la familia romana como a la corte pontificia del papa Urbano VIII. De este modo, la Santa Sede podía disponer de un laboratorio artístico para la producción de tapices en la ciudad de Roma, sin tener que recurrir, como había sucedido en siglos anteriores, a costosos encargos en el extranjero.
En el contexto actual se presentan dos grandes tapices. En la primera sala encontrarán La Resurrección, perteneciente al ciclo de la Vida de Cristo, con el que se desea celebrar las próximas festividades de la Pascua de Resurrección.
En la segunda sala, en cambio, con ocasión del IV centenario de la dedicación de la Basílica de San Pedro, celebrada el 18 de noviembre de 1626, se expone el gran tapiz de la serie de la Vida del Papa Urbano VIII, en el que se representa la solemne ceremonia celebrada en el interior de la Basílica.
Antes de ceder la palabra a los demás ilustres invitados aquí presentes, deseo expresar mi más sincero agradecimiento a la Dirección de los Museos Vaticanos y a todo el personal que, de diversas maneras, ha contribuido a la realización de esta interesante iniciativa —en particular a la Dra. Alessandra Rodolfo y a los comisarios de la exposición—, especialmente apreciada por los órganos de gobierno de la Gobernación, también porque es fruto de la excelente colaboración con otras dos importantes instituciones vaticanas, la Fábrica de San Pedro y la Biblioteca Apostólica Vaticana, a las que agradezco nuevamente su disponibilidad y su valiosa aportación al éxito de la iniciativa.
Concluyo dirigiendo a todos ustedes y a sus familias mis más cordiales deseos para la feliz continuación de esta Semana Santa y para una Santa Pascua.
Muchas gracias.
