En Asís, presentación del tríptico de monedas dedicadas al Cántico de las Criaturas de San Francisco
Todos llamados a convertirse en artesanos de paz y reconciliación
Por primera vez, tres Estados se unen para una emisión numismática común. Se trata de la colaboración para la realización de un tríptico de monedas dedicado al Cántico de las Criaturas, con ocasión del 800.º aniversario de la muerte de San Francisco. La iniciativa, incluida en el calendario oficial de las celebraciones franciscanas, fue presentada en la mañana del jueves 14 de mayo, en la Sala Cimabue del Centro de Congresos “Colle del Paradiso”, dentro del complejo monumental del Sacro Convento de San Francisco en Asís.
Intervinieron los representantes de los tres Estados que emitieron el tríptico: Sor Raffaella Petrini, Presidenta de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano; Matteo Taglienti, responsable comercial del IPZS; y Gianluca Amici, Director General de Poste San Marino.
Estuvieron presentes, entre otros, Monseñor Felice Accrocca, Obispo de Asís-Nocera Umbra-Gualdo Tadino y de Foligno; los Secretarios Generales de la Gobernación, el Arzobispo Emilio Nappa y el abogado Giuseppe Puglisi-Alibrandi; Valter Stoppini, Alcalde de Asís; Stefania Proietti, Presidenta de la Región Umbría; los Frailes Menores Conventuales, fray Marco Moroni, Custodio del Sacro Convento de San Francisco en Asís, y fray Giulio Cesareo; el fraile menor Luca Di Pasquale; y Marina Rosati, representante del Comité Nacional para las Celebraciones del 800.º aniversario de la muerte de San Francisco.
Por la tarde, la Presidenta de la Gobernación intervino en el congreso titulado “Si el dinero no da la felicidad. De la economía de Francisco a la contemporánea: cómo replantear el desarrollo global”. El encuentro, celebrado en la Sala de la Expoliación del Obispado, contó con la presencia de Monseñor Felice Accrocca y de Carlo Cottarelli, economista y profesor de la Universidad Católica del Sagrado Corazón.
A continuación publicamos la intervención de la Presidenta de la Gobernación:
Dirijo un cordial saludo a S.E. Mons. Felice Accrocca, Arzobispo-obispo de Asís-Nocera Umbra-Gualdo Tadino y de Foligno;
al P. Marco Moroni, Custodio del Sacro Convento;
a los Secretarios Generales de la Gobernación, Arzobispo Emilio Nappa y abogado Giuseppe Puglisi Alibrandi;
al alcalde de Asís, Valter Stoppini;
al doctor Michele Sciscioli, al doctor Marco Mensurati y al doctor Matteo Taglienti, respectivamente Consejero Delegado, Director de Comunicación y Director de Mercados Privados del Istituto Poligrafico e Zecca dello Stato;
al doctor Gian Luca Amici y a la ingeniera Isabella Bizzocchi, respectivamente Director General y Subdirectora General de Poste San Marino;
al ingeniero Antonino Intersimone, Director de la Dirección de Telecomunicaciones y Sistemas Informáticos de la Gobernación;
y al doctor Enrico Bartelucci, Director de la Dirección de Economía de la Gobernación, junto con la Delegación que me ha acompañado.
En esta ciudad-santuario de Asís, donde todo habla de Francisco y Clara, celebramos hoy un acontecimiento histórico: la presentación de un tríptico de monedas conmemorativas de cobre, dedicado al Cántico de las Criaturas (Laudes Creaturarum o Cántico del Hermano Sol), en el año en que conmemoramos también el 800.º aniversario de la muerte de san Francisco. La emisión reúne por primera vez a tres Estados: el Estado de la Ciudad del Vaticano, Italia y la República de San Marino.
El proyecto ha implicado activamente a la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, al Istituto Poligrafico e Zecca dello Stato y a Poste San Marino.
En las monedas encontramos algunas referencias esenciales del Cántico, como la luna, el sol, las estrellas, el agua, el fuego, el viento y la madre tierra. En la moneda vaticana, en particular, aparecen representadas dos palomas en vuelo, que evocan no solo la Creación, sino también la paz y el anhelo de lo Absoluto.
A este respecto, quisiera recordar cómo el Papa León XIV, en la Carta a los Ministros Generales de la Conferencia de la Familia Franciscana con ocasión de la apertura del VIII Centenario de la muerte de san Francisco, subrayó que “la visión franciscana de la paz no se limita a las relaciones entre los seres humanos, sino que abraza toda la creación. Francisco, que llama al sol ‘hermano’ y a la luna ‘hermana’, que reconoce en cada criatura un reflejo de la belleza divina, nos recuerda que la paz debe extenderse a toda la familia de la Creación”.
En efecto - prosigue el Pontífice - , “esta intuición resuena con especial urgencia en nuestro tiempo, cuando la casa común está amenazada y gime bajo la explotación. La paz con Dios, la paz entre los hombres y con la Creación son dimensiones inseparables de una única llamada a la reconciliación universal”.
También su predecesor, el Papa Francisco, que eligió el nombre del Santo de Asís, lo había puesto claramente de relieve, en particular en la carta encíclica Laudato si’ (2015), explicando que el proyecto de la creación es un proyecto de paz, belleza y plenitud (cf. n. 53). Sigue siendo hoy grande la necesidad de construir liderazgos comprometidos con la realización de este proyecto, indicando caminos para responder a las necesidades de las generaciones actuales, incluyendo a todos, sin comprometer a las generaciones futuras.
Queremos partir precisamente de esta llamada a la paz, sobre todo en un momento histórico en el que esta se encuentra tan gravemente amenazada, para confiar al tríptico de monedas un mensaje universal: en nombre de san Francisco, todos estamos llamados a convertirnos en artesanos de paz y reconciliación, de manera concreta, allí donde transcurre nuestra existencia y en sus múltiples actividades: en la familia, en el trabajo, con los amigos, en el deporte y en el tiempo libre.
No solo las personas están llamadas a trabajar cada día por la paz, sino también las realidades estatales y los organismos internacionales. Por otra parte, esta emisión, que representa una novedad excepcional en el ámbito de la numismática mundial, une a tres Estados (muy diferentes entre sí) en un doble objetivo común, suscitar una reflexión compartida sobre el respeto de la Creación y lanzar una invitación a la concordia.
En este sentido, las monedas pueden transmitir el carisma y la espiritualidad de Francisco, llegando incluso a los destinatarios más lejanos, tal como pretendía el propio Cántico. El Seráfico escribió, de hecho, el texto literario en lengua vulgar italiana, para tocar el alma de los fieles sencillos, que no comprendían el latín, lengua oficial de la liturgia. A través de la descripción precisa de algunos elementos de la Creación, casi invitados a unirse a él en una oración común, Francisco alaba el poder creador de Dios, percibiendo el profundo vínculo que existe entre esos elementos y la esencia misma de lo humano.
También nosotros deseamos permanecer abiertos a ese sentido de asombro y maravilla del que el Santo de Asís fue luminoso testigo, capaz de hablar el lenguaje de la fraternidad y de la belleza en su relación con el mundo, convirtiéndose así en ejemplo por excelencia del cuidado de lo frágil y de una ecología integral vivida cotidianamente, con alegría y autenticidad (cf. LS, 10-11).
Estas monedas conmemorativas, por tanto, no son únicamente objetos de colección y de valor económico, sino que pretenden representar un símbolo cultural y espiritual que evoque los valores inseparables de la solidaridad, la protección de la Casa Común y el compromiso con la justicia social y la paz.
Agradezco sinceramente a todos aquellos que han participado en la realización del proyecto, en particular al equipo de la Dirección de Economía de la Gobernación, del Istituto Poligrafico e Zecca dello Stato y de Poste San Marino.
Deseo que la valiosa colaboración iniciada entre estas tres instituciones, inspirada por un sano espíritu de equipo, permita realizar todavía nuevos proyectos compartidos, para transmitir al mundo aquellos valores espirituales, culturales y sociales propios de la experiencia franciscana, pero que revelan también la plenitud de nuestra humanidad.
Gracias.
