Con motivo del Festival de los Dos Mundos, la Banda Musical del Cuerpo de Gendarmería del Estado de la Ciudad del Vaticano —dirigida por el maestro Stefano Iannilli y coordinada por el subcomisario Mauro Colaiacomo— ofrecerá un concierto la noche del lunes 7 de julio en la Piazza del Duomo de Spoleto, bajo el signo de la paz, con el objetivo de unir culturas y tradiciones diversas, tendiendo puentes entre mundos lejanos pero afines.
Desde el Vaticano, atravesando el Arco de las Campanas y la Plaza de San Pedro, la Banda de música del Cuerpo de la Gendarmería desfiló interpretando diversas piezas hasta llegar a la Plaza Risorgimento. En esta conocida explanada ofreció un concierto la tarde del domingo 11 de mayo, con el que culminó su participación en el Jubileo de las Bandas de Música y del Espectáculo Popular, celebrado los días 10 y 11 de mayo.
La Banda Musical del Cuerpo de Gendarmería, dirigida por Stefano Iannilli, junto con la Banda Musical de la Marina Militar italiana, dirigida por el capitán de navío Antonio Barbagallo, ofrecerán un concierto el viernes 25 de octubre, a las 18:00 horas, en el Braccio Nuovo de los Museos Vaticanos. Esta iniciativa forma parte del ciclo musical “Música en los Museos 2024”, y será el último evento de la temporada.
La Banda del Cuerpo de la Gendarmería y la Banda Musical de la Policía de Roma Capitale ofrecieron conjuntamente un concierto en el Brazo Nuevo de los Museos Vaticanos. El evento tuvo lugar el viernes por la tarde, 7 de noviembre, en el marco del ciclo «Musica ai Musei – Jubileo 2025», organizado en colaboración por la Dirección de los Museos y de los Bienes Culturales y el Comité Nacional Italiano de Música (CIDIM).
Santa Bárbara, mártir, no es solo una protectora del Cuerpo de Bomberos, sino también un modelo a imitar por sus virtudes y por su ejemplo de fe. Así lo subrayó don Franco Fontana, capellán de la Dirección de los Servicios de Seguridad y Protección Civil y de los Museos Vaticanos, durante la Misa celebrada en la iglesia de San Pellegrino en el Vaticano, en la mañana del jueves 4 de diciembre, con motivo de la festividad de la Santa.
1. «Jesús se levantó de la mesa, depuso sus vestiduras y, tomando un lienzo, se lo ciñó a la cintura. Luego echó agua en un catino (lebrillo) y comenzó a lavar los pies a los discípulos y a secarlos con el lienzo con que estaba ceñido» (Jn 13, 4-5).
Exordio
La cena del Señor comparada con la cena de Abraham
2. Leemos un hecho semejante en el Génesis: «Traeré un poco de agua -dijo Abraham-, lavaos los pies y descansad bajo el árbol. Traeré un bocado de pan y reconfortad vuestro corazón» (Gn 18,4-5).
Lo que Abraham hizo con los tres mensajeros, Cristo lo hizo con los santos apóstoles, mensajeros de la verdad, que habrían de predicar en todo el mundo la fe en la Trinidad; se inclinó a sus pies como un siervo y, así inclinado, les lavó los pies.
¡Oh inconcebible humildad! ¡Oh inefable dignación! Aquel que en los cielos es adorado por los ángeles se inclina a los pies de los pescadores; aquella cabeza que hace temblar a los ángeles se abaja bajo los pies de los pobres.
Por eso Pedro se espantó y dijo: «¡No me lavarás los pies jamás!» (Jn 13,8), es decir, nunca. Sobrecogido de espanto, no pudo tolerar que un Dios se humillara a sus pies. Pero el Señor respondió: «Si no te lavaré», es decir, si te niegas a ser lavado por mí, «no tendrás parte conmigo» (Jn 13,8).
Comenta la Glosa: quien no es lavado mediante el bautismo y con la confesión y la penitencia, no tiene parte con Jesús.
Después de haberles lavado los pies (cf. Jn 13,12), los hizo reposar bajo el árbol que era Él mismo: «Me senté a la sombra de aquel que deseaba, y su fruto —esto es, su cuerpo y su sangre— es dulce a mi garganta» (Ct 2,3). Este es el bocado de pan que puso delante de ellos, con el cual reconfortó su corazón para soportar las fatigas.
«Mientras comían, Jesús tomó el pan, lo bendijo y lo partió» (Mt 26,26). Lo partió para indicar que la «fracción» de su cuerpo no tendría lugar sin su voluntad. Primero lo bendijo, porque, junto con el Padre y el Espíritu Santo, llenó con la gracia del poder divino la naturaleza que había asumido.
«Tomad y comed: esto es mi cuerpo» (Mt 26,26). Entiéndase así: «lo bendijo», es decir, diciendo: «esto es mi cuerpo». Luego lo partió, lo dio a ellos y dijo: «¡Comed!», y repitió: «Esto es mi cuerpo».
Sermón alegórico
3. Consideremos el significado alegórico de la cena, de las vestiduras y del lienzo; así como del agua, del catino y de los pies de los discípulos.
La cena es la gloria del Padre; la deposición de las vestiduras representa el anonadamiento de la majestad; el lienzo indica la carne inocente; el agua representa la efusión de la sangre o también la infusión de la gracia; el catino, el corazón de los discípulos; los pies, sus afectos.
Se levantó, por tanto, de la mesa en la que se encontraba con Dios Padre: «Un hombre dio una gran cena, a la cual invitó a muchos» (Lc 14,16). Gran cena, porque espléndida y rebosante de la gloria de la majestad divina, de las riquezas de la bienaventuranza angélica, de las delicias de la doble glorificación. A esta cena muchos son llamados, pero pocos acuden, porque «infinito es el número de los necios» (Ecl 1,15), los cuales desprecian «la cena de la vida» por el estiércol de las cosas terrenas. El cerdo duerme más gustosamente en el fango que en un hermoso lecho. Cristo se levanta de la felicidad de su cena para levantar a estos de la miseria de su estiércol.
«Depuso sus vestiduras». Obsérvese que Cristo depuso cuatro veces sus vestiduras. En la cena las depuso y luego las retomó; en la columna fue desnudado y luego revestido; durante las burlas de los soldados fue también desnudado y revestido; no se lee, sin embargo, que haya sido despojado por Herodes; en la cruz fue desnudado y no volvió a ser revestido.
La primera deposición se refiere a los apóstoles, a quienes abandonó, pero luego llamó de nuevo a sí tras breve tiempo. La segunda se refiere a aquellos que fueron acogidos en la Iglesia el día de Pentecostés y a los que son acogidos poco a poco. La tercera, a aquellos que serán acogidos al final de los tiempos. La cuarta se refiere a la perversa mediocridad de nuestro tiempo, que jamás será acogida.
La segunda y la cuarta desnudez son hoy conmemoradas en algunas iglesias, cuando son despojados los altares, que luego son asperjados con agua y vino y golpeados con ramos a modo de flagelos. Deposer las vestiduras significa anonadarse; después del lavatorio Jesús las retomó, porque, cumplida la obediencia, volvió al Padre del que había salido.
En la Pasión del bienaventurado Sebastián se lee que un rey tenía un anillo de oro, adornado con una piedra preciosa. El anillo, que le era muy querido, se le deslizó del dedo y cayó en una cloaca, por lo cual sintió gran dolor. No encontrando a nadie capaz de recuperarlo, depuso las vestiduras de su dignidad real, vestido de saco descendió a la cloaca, buscó durante largo tiempo el anillo y finalmente lo encontró; encontrado, lleno de alegría lo llevó consigo al palacio.
Ese rey es figura del Hijo de Dios; el anillo representa el género humano; la piedra preciosa engastada en el anillo es el alma del hombre. Este, desde el gozo del paraíso terrenal, como deslizándose del dedo de Dios, cayó en la cloaca del infierno; el Hijo de Dios sintió gran dolor por esta pérdida. Buscó entre los ángeles y entre los hombres a alguien que recuperase el anillo, pero no encontró a nadie, porque nadie era capaz de hacerlo. Entonces depuso sus vestiduras, se anonadó a sí mismo, se vistió del saco de nuestra miseria, buscó el anillo durante treinta y tres años y, finalmente, descendió a los infiernos y allí encontró a Adán con toda su posteridad; lleno de gozo los tomó consigo y los condujo a la felicidad eterna.
4. «Y tomando un lienzo, se lo ciñó». En efecto, de la purísima carne de la Virgen María tomó el lienzo de nuestra humanidad. Y concuerda con ello lo que se dice en Ezequiel: «Dijo el Señor al hombre que estaba vestido de lino: entra en medio de las ruedas que están bajo los querubines» (Ez 10,2).
La rueda, que vuelve al mismo punto del que partió, es la naturaleza humana, a la cual se le dijo: «eres polvo y al polvo volverás» (cf. Gn 3,19). Se dice «en medio» respecto a los dos extremos: el principio y el fin.
Obsérvese que la naturaleza humana está caracterizada por tres hechos: la impureza de la concepción, la miseria del peregrinaje, la destrucción de la muerte. El hombre vestido de lino es Jesucristo, que de la Bienaventurada Virgen recibió una vestidura de lino: no entró en el mundo comenzando con una concepción impura, porque fue concebido por el Espíritu Santo en la Virgen purísima; no tuvo como fin la corrupción, porque «no permitirás que tu Santo vea la corrupción» (Sal 15,10); sino que vino «en medio» de nuestro peregrinaje, pobre, exiliado y peregrino, y en todo el mundo apenas tuvo una morada.
Dice Nehemías: «No había siquiera espacio por donde pudiese pasar el jumento sobre el que yo montaba» (Neh 2,14). Nehemías, que se interpreta «consuelo del Señor», es figura de Cristo, nuestro consuelo en el tiempo de la desolación. Dice en efecto Isaías: «has sido fortaleza para el pobre, sostén para el miserable en su angustia, esperanza en el torbellino, sombra en el ardor del sol» (Is 25,4).
En medio de las tribulaciones de las adversidades humanas, en el torbellino de la sugestión diabólica, en el ardor de la lujuria y de la vanagloria, Él es nuestro consuelo; su jumento es la humanidad, sobre la cual se sentaba la divinidad. Este jumento, sobre el cual colocó al herido, es decir, al género humano, en todo el mundo no tuvo una morada, porque «no tenía dónde reclinar la cabeza» (Mt 8,20; Lc 9,58); solo tuvo la cruz, sobre la cual, «inclinando la cabeza, entregó el espíritu» (Jn 19,30).
Entró, por tanto, en medio de las ruedas que están bajo los querubines, porque fue hecho un poco inferior a los ángeles (cf. Hb 2,7), cuando tomó el lienzo con el que se ciñó. En aquella carne se ciñó de humildad, porque fue necesario que la humildad fuese tan grande en el Redentor como grande había sido la soberbia en el traidor.
5. «Luego echó agua en el catino». Comenta la Glosa: derramó la sangre en la tierra, para purificar las huellas de los creyentes, manchadas por los pecados terrenos.
Obsérvese que el catino es un vaso cóncavo, resonante y de borde abierto. Así era también el corazón de los apóstoles, y ojalá lo sea también el nuestro: cóncavo por la humildad, resonante de devoción, con el borde abierto para acusarse.
El catino se llama en latín pelvis, porque en él se lavan los pies (pedes). El día de Pentecostés el Señor envió el agua de la gracia al corazón de los apóstoles, y la envía cada día al corazón de los fieles, para que sus pies, es decir, sus afectos, sean purificados de toda impureza.
Esto es lo que dice Job: «lavaba mis pies en leche» (Job 29,6): en la grasa de la leche se indica la devoción del alma, con la cual Job, es decir, «el que se duele» de sus pecados, purifica los afectos y los pensamientos de su mente.
«Y los secó con el lienzo con que estaba ceñido», porque todo el sufrimiento y la pasión del cuerpo del Señor es nuestra purificación. Con este lienzo debemos secar el sudor de nuestro esfuerzo, la sangre de nuestra pasión, tomando en toda tribulación el ejemplo de su paciencia, para poder gozar con Él en su gloria.
Que Él mismo nos lo conceda, Él que es bendito por los siglos. Amén.
(Del Sermón Dominical La Cena del Señor, de san Antonio de Padua, Doctor de la Iglesia)
Gobernación y Universidad Bocconi de Milán: una valiosa colaboración que se expresa en un doble intercambio. En primer lugar, la formación de los empleados de la propia Gobernación y la posibilidad de que los estudiantes de la universidad tengan una experiencia directa dentro de la organización de los Museos Vaticanos. En esta entrevista habla de ello Maria Anna Circelli, delegada para las tareas especiales de la Gobernación, que también se ocupa de la formación del personal.
El desarrollo humano integral requiere “un uso éticamente responsable de la tecnología”. Si bien esto es cierto en el caso de tecnologías relativamente sencillas, «es aún más necesario en relación con el uso de la Inteligencia Artificial», que, en palabras del Papa Francisco, representa «una verdadera revolución cognitivo-industrial». Así lo destacó Sor Raffaella Petrini, Secretaria General de la Gobernación, al frente de la delegación del Estado de la Ciudad del Vaticano, durante el Segmento de Alto Nivel del Simposio Global de Estándares (GSS-24) de la I.T.U., bajo el tema: “Catalizar el cambio: líderes de la industria y los ministerios definen el futuro de la innovación”.
La Secretaria General de la Gobernación, Sor Raffaella Petrini, y el Director de Telecomunicaciones y Sistemas Informáticos, el ingeniero Antonino Intersimone, respectivamente Jefa y miembro de la Delegación Vaticana en la Asamblea Mundial de Normalización de Telecomunicaciones (WTSA-24), están nuevamente en Nueva Delhi, India, para la conclusión de la asamblea mundial. La ceremonia de clausura se llevará a cabo el jueves 24 de octubre.
Desde hoy está en línea el nuevo sitio web www.villepontificie.va.
Es la primera vez que la Dirección de las Villas Pontificias cuenta con una página web. Se trata de una etapa más en el ámbito de la comunicación e información que las Villas Pontificias vienen desarrollando. En este mismo contexto se enmarca también la apertura del perfil de Instagram, el pasado 9 de abril.
El pasado 10 de septiembre, dos jóvenes estudiantes de la Universidad de Villanova, en Pensilvania, iniciaron un período de pasantía en el Servicio de Proveedores de Internet de la Dirección de Telecomunicaciones y Sistemas de Información y en la Dirección de Museos y Patrimonio Cultural.
La Dirección de Telecomunicaciones y de los Sistemas Informáticos de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano prosigue su colaboración con la Universidad de Villanova, acogiendo en 2025 a estudiantes de Filadelfia para el segundo semestre del año académico. Este programa, nacido con el objetivo de unir la investigación universitaria con las exigencias prácticas de la Gobernación, se ha revelado una vez más como una valiosa oportunidad para ambas instituciones.
En sus orígenes se denominaba “Annona e Grascia” y era un tribunal de la administración pontificia encargado de la gestión de los víveres.
El 22 de enero de 1588, Sixto V, mediante la bula Immensa Aeterni Dei, instituyó quince Congregaciones permanentes —algunas de nueva creación, otras confirmadas o reformadas—. Una de ellas fue la Congregación para la Abundancia del Estado Eclesiástico (Pro ubertate annonae Status Ecclesiastici), compuesta por cinco cardenales y encargada del aprovisionamiento de los productos alimentarios.
La Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano está comprometida, en el ámbito de sus competencias, en la promoción de la Comunicación institucional.
Se inscribe en este esfuerzo el lanzamiento del nuevo sitio web www.vaticanstate.va y la creación de un periódico trimestral en línea titulado Desde el corazón del Estado – La Gobernación se cuenta.
Desde hoy está en línea la nueva plataforma www.cfn.va dedicada a las actividades de Comercialización Filatélica y Numismática.
Los coleccionistas y apasionados de la filatelia y la numismática de todo el mundo pueden adquirir los productos oficiales del Estado de la Ciudad del Vaticano directamente en línea, gracias a una tienda electrónica completamente renovada. La nueva plataforma ha sido concebida para ofrecer una experiencia de compra moderna, sencilla y accesible a un público global.
El sitio institucional www.vaticanstate.va añade un nuevo idioma: el francés. Este se suma a los tres idiomas ya disponibles desde el pasado 13 de septiembre: italiano, inglés y español.
Apagar durante una hora las luces de los monumentos para ahorrar energía y reducir las emisiones de CO₂. Esta es la iniciativa Earth Hour, la Hora de la Tierra, promovida por el WWF, que se celebra desde hace ya veinte años.
En el marco de su compromiso con la sostenibilidad medioambiental y la innovación responsable, la Gobernación, a partir del próximo mes de julio, ofrecerá a sus empleados un nuevo servicio de alquiler de vehículos a medio y largo plazo.
En el corazón de Albano, entre los muros impregnados de historia y fe del Santuario de Santa María de la Rotonda, tuvo lugar una intensa jornada de espiritualidad, de compartir y de cercanía con los más frágiles. El domingo por la mañana, 17 de agosto, el Papa León XIV presidió la Eucaristía junto a las personas atendidas por Cáritas local y a sus voluntarios, transformando el casco histórico de la ciudad en un animado espacio de encuentro y fraternidad.
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