À la veille de l’ouverture de la Porte sainte de la Cathédrale primatiale, à l’occasion du Jubilé du VIIIe centenaire de sa fondation, le timbre commémoratif émis par le Service de la Poste et de la Philatélie de l’État de la Cité du Vatican a été présenté dans la sacristie de la cathédrale.
L’événement était présidé par l’Archevêque de Tolède, S.Exc. Mgr Francisco Cerro Chaves, assisté par l’Évêque auxiliaire et Secrétaire général de la Conférence épiscopale espagnole, S.Exc. Mgr Francisco César García Magán. Étaient également présents Sœur Raffaella Petrini, Présidente du Gouvernorat de l’État de la Cité du Vatican, et l’ingénieur Antonino Intersimone, Directeur des Télécommunications et des Systèmes informatiques du Gouvernorat, ainsi que Mgr Salvador Aguilera López, prêtre de l’archidiocèse de Tolède et official du Saint-Siège, qui a introduit l’événement et animé les interventions de Juan Pedro Sánchez Gamero, Doyen du chapitre de la cathédrale primatiale, de Sœur Raffaella Petrini et de l’Archevêque Primat.
Le timbre réalisé pour cet important anniversaire reproduit une peinture de Francisco Rizi, illustre représentant du baroque espagnol et peintre officiel de la Cathédrale Sainte-Marie de Tolède. L’œuvre représente le moment où le roi Ferdinand III pose la première pierre du nouvel édifice aux côtés de l’Archevêque Rodrigo Jiménez de Rada, qui fut à l’origine de la construction de la cathédrale, considérée comme le chef-d’œuvre du style gothique en Espagne.
Nous publions ci-dessous, le discours de la Présidente du Gouvernorat :
Excelentísimo Señor Arzobispo, Monseñor Francisco Cerro Chaves.
(Excelentísimo Señor Obispo Auxiliar, Monseñor Francisco César García Magán).
Señor Deán y Miembros del Cabildo Primado.
Ilustre Director de la Dirección de las Telecomunicaciones y de los Sistemas Informáticos del Estado de la Ciudad del Vaticano, el ingeniero Antonino Intersimone.
Sacerdotes, Religiosos y Religiosas.
Autoridades, representantes de diversas instituciones, miembros del mundo de la cultura y de la filatelia, queridos invitados:
Es para mí un gran honor participar en la presentación de este sello conmemorativo dedicado al Octavo centenario del inicio de la construcción de la Catedral Primada de Toledo, uno de los símbolos más importantes del patrimonio histórico, artístico y espiritual de España y de todo el mundo.
El Servicio Correos y Filatelia de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano se complace en ofrecer un homenaje a este centenario, dedicando un sello conmemorativo, que representa el momento en que el rey Fernando III junto con el Arzobispo de Toledo, Rodrigo Jiménez de Rada, puso la primera piedra de la Catedral.
El sello, en efecto, reproduce una pintura de Francisco Rizi, reconocido exponente del barroco español y pintor “oficial” de la Catedral de Santa María de Toledo a partir de 1653.
Ocho siglos de historia no son solo un número, sino el recuerdo de las generaciones pasadas y un preámbulo del futuro. Representan el testimonio de fe de tantas personas que a lo largo de los siglos han rezado, celebrado y visitado esta Catedral. También son símbolo de una herencia histórica, espiritual, cultural y artística que ha llegado hasta nosotros.
Esto nos permite no solo mirar al pasado, sino también echar una mirada hacia el futuro, para reflexionar sobre la responsabilidad de transmitir y entregar este patrimonio a las nuevas generaciones.
Precisamente por esto el sello tiene un valor particular.
Queremos entregarles un mensaje de esperanza: que la Catedral continúe por muchos siglos anunciando al mundo la fe en Cristo y transmitiendo la belleza del arte.
Con sus capillas, sus altares, sus pinturas y decoraciones, sus obras maestras, la Catedral refleja la fe de una comunidad, la comunidad toledana, que año tras año ha enriquecido su iglesia, la iglesia que hoy contemplamos, como un tesoro inestimable.
A este respecto, durante el concierto que tuvo lugar en el Patio del Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, el sábado 18 de julio de 2026, el Papa León XIV subrayó: “La música, el arte y la belleza son verdaderamente instrumentos que nos ayudan a mirar hacia Dios, con un movimiento que constituye una de las expresiones más nobles del ser humano”.
En este sentido, la filatelia puede convertir la memoria en algo vivo. Cada sello puede ser un pequeño embajador de la fe, de la cultura, del arte y de la historia.
Este sello es, por tanto, un homenaje del Estado de la Ciudad del Vaticano a la Imperial Ciudad de Toledo, a su Comunidad Eclesial, a su Catedral y a todos aquellos que han hecho posible que este patrimonio continúe siendo admirado y protegido.
Con motivo de este Octavo centenario, quisiera expresar mi felicitación a Su Excelencia el Señor Arzobispo de Toledo, a la Archidiócesis Primada y a todas las instituciones y personas que participan en esta celebración y agradecerles su compromiso en la conservación y difusión del patrimonio.
Muchas gracias por su presencia en este momento tan significativo.
