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Entrevista con el Padre Richard Anthony D’Souza, Director del Observatorio Vaticano, sobre la programación para 2026

Las prioridades científicas por completar

Completar el proceso de robotización del VATT (Vatican Advanced Technology Telescope) en el Monte Graham, en Arizona. Finalizar el escaneado 3D y la documentación de los aproximadamente 1.200 meteoritos conservados en el laboratorio y, en Castel Gandolfo, introducir las primeras GPU (Graphic Processing Unit) para potenciar los cálculos informáticos y el programa teórico, también mediante una nueva serie de seminarios de física teórica. Estas son las prioridades para 2026 del Observatorio Vaticano anunciadas por su Director, el jesuita Padre Richard Anthony D’Souza, en esta entrevista concedida a www.vaticanstate.va.

 

¿Cuáles serán las prioridades científicas del Observatorio Vaticano en 2026?

 

Al igual que otros observatorios modernos en la actualidad, los miembros del Observatorio Vaticano participan en diversos campos científicos: desde la gravedad cuántica hasta la cosmología, la formación de galaxias, la ciencia de las estrellas y del sistema solar. Por ello, resulta difícil hablar de una única prioridad científica, ya que cada investigador tiene su propia prioridad científica asociada a su respectivo campo. No obstante, a nivel institucional, nuestras prioridades consisten en permitir una inversión significativa de recursos para habilitar y potenciar la investigación de los distintos miembros y del conjunto del grupo.

Nuestra principal prioridad es completar el proceso de robotización del VATT (Vatican Advanced Technology Telescope) en el Monte Graham, en Arizona. Aunque el 95 % del telescopio ya está robotizado, la cámara actual utilizada para las observaciones astronómicas debe rellenarse con refrigerante cada 12 horas, lo que nos obliga a mantener una presencia humana en la montaña. La adquisición de una nueva cámara nos permitirá utilizar el telescopio en modo completamente remoto (sin presencia humana), posibilitando una amplia gama de proyectos diversos y diferentes estrategias operativas.

La prioridad de nuestro laboratorio de meteoritos, dirigido por el P. Bob Macke, es completar el escaneado 3D y la documentación de los aproximadamente 1.200 meteoritos de nuestra colección. Este catálogo, una vez puesto a disposición del público en nuestro sitio web, permitirá un nivel adicional de cooperación e investigación internacional.

En el Observatorio, este año introduciremos nuestras primeras GPU (Graphic Processing Unit) para potenciar nuestros cálculos informáticos. Aunque el machine learning se ha utilizado tradicionalmente en astronomía y en las ciencias desde hace mucho tiempo, este año experimentaremos para comprobar cómo determinados programas informáticos astronómicos y científicos pueden reescribirse para aprovechar el hardware GPU, especialmente en el ámbito del machine learning. Por último, esperamos reforzar nuestro programa teórico en el Observatorio mediante diversas iniciativas, poniendo en marcha una nueva serie de seminarios de física teórica.

 

¿De qué modo se inserta la programación de 2026 en la visión a medio y largo plazo del Observatorio?

 

La visión del Observatorio para los próximos 3–5 años es reforzar nuestros cuatro principales programas científicos: observación astronómica, ciencia meteórica, física teórica/cosmológica y computación astronómica/meteorológica.

Tenemos dos proyectos principales para el VATT a lo largo de los próximos 3–5 años. El primero consiste en convertir el telescopio de un modelo observacional tradicional a un modo “service”. Durante los últimos 30 años, a los astrónomos se les han asignado noches completas (normalmente de 3 a 7 noches consecutivas) en el telescopio para observar sus respectivos programas científicos. Sin embargo, este modo tradicional de observación no ha permitido programas observacionales más sofisticados, como el seguimiento a largo plazo de objetos astronómicos de interés durante periodos prolongados (varios meses). Al pasar al modo service, el telescopio puede observar distintos tipos de objetos en una sola noche —cubriendo una gama de proyectos y programas científicos— bajo la supervisión de un único operador del telescopio. La robotización del VATT constituye una ayuda adicional para utilizar el telescopio en modo service.

Nuestra segunda visión es abrir el 20 % del tiempo del telescopio a la educación, de modo que estudiantes universitarios seleccionados de todo el mundo (especialmente de universidades con escasos recursos) puedan aprender a utilizar un telescopio de investigación y proponer pequeños proyectos de investigación para el VATT. Desarrollaremos ejercicios observacionales para ayudar a profesores y estudiantes a iniciar este proceso.

En los últimos 15 años, el laboratorio meteórico ha prestado un gran servicio a la comunidad de cuerpos del sistema solar innovando y proporcionando mediciones de las propiedades físicas de los meteoritos. Ahora debemos equipar el laboratorio para ofrecer la próxima generación de mediciones de meteoritos para los estudios del sistema solar. Estamos explorando métodos para realizar mediciones espectroscópicas en meteoritos con el fin de comprender su composición química. El P. Guy Consolmagno realizará este año un año sabático en la Le Moyne University para profundizar en sus estudios, mientras que el P. Bob Macke explorará un programa sabático para aprender nuevas técnicas para el laboratorio de meteoritos.

También deseamos reforzar nuestro grupo teórico en los próximos años. Actualmente, el equipo principal que dirige este programa está compuesto por el P. Gabriele Gionti y Don Matteo Galaverni. Esperamos que nuevos miembros se incorporen al equipo en los próximos años.

Por último, el Observatorio ha entrado en el ámbito del cálculo de alto rendimiento desde 2020 con la llegada del P. Richard D’Souza y del P. Robert Janusz. La incorporación del estudio de la meteorología en el Observatorio con el P. Bayu Risanto ha acelerado este proceso. El machine learning y la inteligencia artificial serán una parte esencial de este desarrollo en los próximos años.

 

¿Están previstas nuevas líneas de investigación a partir de 2026?

 

Con la llegada de nuevos investigadores jesuitas al Observatorio Vaticano en 2026, el Observatorio se abrirá a nuevas líneas de investigación. En particular, estamos planificando lanzar estudios en teoría de grupos y perturbaciones en matemáticas, teoría nuclear estelar y astrobiología. La expansión hacia nuevas áreas de investigación permitirá al Observatorio llegar a investigadores de estos nuevos ámbitos, dando testimonio de que la fe y la ciencia pueden caminar juntas.

 

¿Qué criterios guían las decisiones estratégicas para la programación anual?

 

Los criterios utilizados en nuestra programación anual son: mejorar las estructuras e infraestructuras que permitan una mayor productividad en la investigación científica e invertir en la formación continua de los astrónomos; abrir los recursos del Observatorio para invitar visitas y colaboraciones de investigadores externos; e invertir en la educación de investigadores jóvenes, especialmente de países en vías de desarrollo, mediante escuelas de verano, becas y proyectos.

 

¿Qué proyectos de investigación actualmente en curso tendrán un desarrollo clave en 2026?

 

Los proyectos que podrían ofrecer una respuesta inmediata a corto plazo son la búsqueda de una medida de la gravedad cuántica en la formulación de la gravedad discreta y el cálculo de la entropía de los agujeros negros mediante teorías alternativas de la gravedad.

Asimismo, el estudio de las estrellas gigantes asintóticas (AGB), en colaboración con el Observatorio de Roma, podría registrar avances importantes el próximo año. Este proyecto ayudará a los investigadores a utilizar las estrellas AGB para estudiar galaxias lejanas con nuevos telescopios espaciales como el JWST, EUCLID y el telescopio Roman.

 

¿Está prevista la introducción de nuevas tecnologías o metodologías (por ejemplo, IA, análisis avanzado de datos)?

 

Debido a la gran cantidad de datos existentes en astronomía, la comunidad ha recurrido al machine learning para comprender y reducir los datos. La Vatican Observatory Summer School de 2023 se celebró bajo el tema “Machine learning e inteligencia artificial en astronomía”. Este año, en el Observatorio, planeamos adquirir una GPU (Graphic Processing Unit) para acelerar nuestras aplicaciones de machine learning. Esto también nos permitirá comprender cómo reescribir el software existente para que funcione en GPU.

 

¿Se prevén colaboraciones científicas nuevas o reforzadas?

 

El Padre Gabriele Gionti y Don Matteo Galaverni colaboran activamente con el Prof. Sergio Cacciatori y el Dr. Federico Scali de la Universidad de Como. El equipo está explorando las “teorías alternativas de la gravedad”, tratando de comprender si las leyes formuladas por Einstein constituyen la única explicación posible o si existen otros caminos para describir el cosmos. El objetivo es entender qué ocurre realmente con el tejido del universo cuando intentamos unir la gravedad con el mundo infinitesimal de la mecánica cuántica.

Este año, el Observatorio Vaticano, junto con el Catalan Sky Survey, ha presentado un proyecto a la NASA para obtener financiación destinada a continuar la investigación y el seguimiento de asteroides con el VATT. El Catalan Sky Survey es un proyecto internacional que ha descubierto el mayor número de asteroides. Utilizarán el telescopio en modo remoto durante aproximadamente 15–20 noches para buscar nuevos asteroides y confirmar descubrimientos existentes.

La colaboración a largo plazo con la Universidad de Vilna continúa, dirigida por el P. Richard Boyle y el P. Robert Janusz. Utilizando el VATT, estudian un gran número de cúmulos abiertos (colecciones de estrellas) y descubren nuevos asteroides.

El Departamento de Ingeniería de la Información, Electrónica y Telecomunicaciones de la Universidad La Sapienza de Roma colabora con el Observatorio mediante técnicas de inteligencia artificial para la tesis doctoral de Sabereh Taghdisi Rastkar sobre el procesamiento de los datos meteorológicos del P. Bayu Risanto, S.J., aplicando técnicas de inteligencia artificial con el objetivo de comprobar si se pueden reproducir los resultados que el P. Risanto ya ha obtenido mediante las leyes de la meteorología.

El P. Richard D’Souza colabora con el Observatorio de Roma para estudiar cómo las estrellas gigantes luminosas pueden utilizarse para investigar la historia de las galaxias. Además, junto con investigadores de la Universidad de Michigan y del Space Telescope Science Institute, el P. Richard continúa utilizando los telescopios Hubble y JWST para estudiar las periferias de galaxias cercanas del tamaño de la Vía Láctea, así como sus galaxias enanas.

Un nuevo estudiante jesuita de la Fordham University pasará un verano en el Observatorio para estudiar cómo el machine learning puede utilizarse para clasificar espectros estelares procedentes del nuevo satélite europeo Euclid.

 

¿Está previsto un mayor compromiso del Observatorio en proyectos o misiones internacionales?

 

El P. Bob Macke, S.J., continúa colaborando con la misión espacial LUCY. Lucy es una misión exploratoria de la NASA dirigida a cuatro asteroides troyanos de Júpiter, que comparten su órbita alrededor del Sol con Júpiter. El P. Gabriele Gionti y Don Matteo Galaverni colaborarán con el programa teórico del CERN. El CERN es el mayor laboratorio del mundo de física de partículas, situado en la frontera entre Francia y Suiza, en la periferia occidental de la ciudad de Ginebra.

 

¿Existen programas específicos previstos para jóvenes investigadores o estudiantes?

 

En 2026 se organizará en Castel Gandolfo una conferencia de cinco días sobre las cuestiones abiertas en gravedad cuántica: Vatican Observatory Lectures in Quantum Gravity [https://indico.global/event/16082/]. Se reservarán algunas plazas para estudiantes de doctorado y jóvenes investigadores que se estén formando en este campo de investigación.

Hemos puesto en marcha un programa piloto único abriendo el telescopio VATT a estudiantes universitarios de universidades jesuitas de Estados Unidos, gracias a una importante financiación. Se reservarán entre 15 y 20 noches de telescopio para este programa. Los estudiantes podrán utilizar el telescopio en modo remoto bajo la supervisión de un profesor local de su universidad. El Observatorio desarrollará diversos ejercicios para que aprendan a utilizar el telescopio antes de proponer proyectos de investigación con sus profesores.

En 2026, varios estudiantes de disciplinas científicas, principalmente de máster y doctorado, continuarán colaborando con distintos investigadores del Observatorio, tanto a distancia como mediante estancias presenciales. Proceden de la Universidad de Bolonia, La Sapienza, Fordham University y Boston College, en Estados Unidos.

El P. Bob Macke colabora con Jesuit Worldwide Learning (JWL) para desarrollar un curso en línea de astronomía dirigido a estudiantes de campos de refugiados y zonas de conflicto, incluidas las jóvenes en Afganistán.

 

¿Qué contribución específica puede ofrecer el Observatorio Vaticano al diálogo entre fe y ciencia en 2026?

 

Además de la participación constante de numerosos miembros del personal en seminarios y congresos, en 2026 se organizarán también algunas iniciativas específicas para mostrar cómo el Observatorio sigue siendo un puente entre la ciencia y la fe a través de la investigación científica.

Este año se organizan dos cursos particulares en el ámbito del diálogo entre fe y ciencia, destinados a quienes estén interesados en profundizar en la comprensión de cómo fe y ciencia pueden ir juntas. El primero es el Spirituality and Astronomy 2026 Workshop [https://indico.global/event/16377/], previsto para finales de agosto. El otro se celebra en Estados Unidos, en Tucson, Arizona, y se denomina evento ACME (Astronomy for Catholics in Ministry and Education [https://www.vaticanobservatory.org/education/acme/]). Ambos eventos se celebran cada dos años.

 

¿Cuáles son los principales desafíos que el Observatorio Vaticano prevé afrontar en el próximo año?

 

Los principales desafíos para el Observatorio Vaticano son dos. El primero es atraer nuevo talento jesuita más joven para realizar investigación en el Observatorio. El segundo desafío es desarrollar proyectos y colaboraciones a largo plazo (5–10 años) que resulten vitales para un uso fructífero del telescopio VATT. Esto incluye el seguimiento a largo plazo de objetos astronómicos, así como el seguimiento detallado de objetos descubiertos por telescopios de prospección de mayor tamaño. Este segundo desafío depende de manera crítica de la rapidez con la que logremos robotizar completamente el VATT y convertirlo al modo de operaciones service.

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