San Juan Neumann fue el primer obispo de los Estados Unidos en ser canonizado. Es conocido principalmente por su labor pastoral y educativa. Mientras fue obispo de Filadelfia, fundó el primer sistema escolar diocesano católico del país.
La joven Águeda es una de las mártires más conocidas y veneradas de la antigüedad cristiana.
«Es propio de los corazones magnánimos ponerse al servicio de los demás sin esperar recompensa»: así solía expresarse San Antonio María Zaccaria.
Nació en Cremona en 1502, en el seno de una familia noble. Huérfano de padre desde muy temprana edad, fue criado con gran dedicación por su madre, aún muy joven. No se conocen muchos detalles sobre su infancia, salvo un episodio especialmente significativo: un día, al regresar de la escuela, ofreció su capa a un pobre.
Conocido como el Apóstol de los germanos, está considerado uno de los misioneros anglosajones más importantes, y quien llevó de forma estable el cristianismo a las tierras germánicas.
San Virgilio nació en Borgoña en el siglo VI. Fue abad del monasterio de San Sinforiano de Autun hasta que, en el año 588, fue nombrado obispo de Arlés.
Todo aquello que el mundo considera desgracia y fracaso se encuentra condensado en la breve vida de este joven que murió con tan solo 19 años. Huérfano, pobre, explotado en el trabajo, enfermo crónico, marginado… encontró su plenitud en seguir a Cristo crucificado. Es Nunzio Sulprizio, quien descubrió en el amor de Dios el sentido de su vida. Una existencia miserable desde una perspectiva humana, pero rica en santidad.
Sus dos expresiones más célebres - «In Omnibus Christus» y «Caritas Christi urget nos» - resumen el núcleo de la obra y de la espiritualidad de Monseñor Guido María Conforti. Fue una figura destacada en el renacimiento del impulso misionero de la Iglesia entre finales del siglo XIX y las primeras décadas del XX.
Conocida como Apóstol de la Divina Misericordia y Maestra de vida interior, Santa Faustina Kowalska es una de las figuras espirituales más relevantes del siglo XX, amada en todo el mundo por la hondura mística de su experiencia y por su misión en la historia de la Iglesia. Nació el 25 de agosto de 1905 en la aldea polaca de Głogowiec, tercera de diez hijos de una humilde familia de campesinos, Marianna y Stanisław Kowalski.
Pedro Rosini nació en Verona hacia 1205, en el seno de una familia acomodada. Es posible que alguno de sus parientes hubiera adherido a la herejía cátara, muy difundida en aquel tiempo. Su padre lo envió a estudiar a la Universidad de Bolonia, donde entró en contacto con el ambiente de los Frailes Predicadores. Conoció personalmente a santo Domingo, quien en 1221 lo acogió en su Orden.
Nicolás de Mira, más conocido como Nicolás de Bari, fue un obispo nacido en Patara, Licia (actual Turquía), alrededor del año 270 d.C.. Es un santo que une a la mayoría de las Iglesias y confesiones cristianas, venerado tanto en Oriente como en Occidente. Su festividad se celebra el 6 de diciembre, día de su muerte, y el 9 de mayo, en conmemoración de la traslación de sus reliquias a Bari.
La solemnidad de la Epifanía representa una de las celebraciones más antiguas del cristianismo. Ya en los primeros siglos de la Iglesia, era vivida como el momento en el que Cristo se hace visible al mundo. Si la Navidad se asocia tradicionalmente a la alegría por el nacimiento del Señor, esperado y preparado durante el tiempo de Adviento, también la Epifanía expresa esa misma alegría, ampliando su significado. Durante mucho tiempo, hasta el siglo IV, el 6 de enero fue la fecha principal en la que los creyentes celebraban la entrada del Salvador en la historia humana. Lejos de sustituir a la Navidad, la Epifanía la completa: es el momento en que Cristo se manifiesta abiertamente, revelándose a todos los pueblos.
San Pablo Miki y sus compañeros son testigos luminosos de una fe vivida sin concesiones, tanto en la alegría como en el sufrimiento. Pablo nació en 1556 en las proximidades de Kioto, en Japón, en el seno de una familia de la aristocracia japonesa.
Mártir de la fe a los doce años y por haber querido conservar su pureza, frente a los repetidos avances de un joven que, finalmente, cegado por la pasión, la mató. Pero antes de morir, María Goretti perdonó a su agresor y afirmó que lo quería con ella en el Paraíso.
Nazaria Ignacia March Mesa nació en Madrid el 10 de enero de 1889, en una familia numerosa de dieciocho hijos, de los cuales solo sobrevivieron diez. A los nueve años, mientras se preparaba para la Primera Comunión, sintió la llamada del Señor: “Tú, Nazaria, sígueme», y respondió: “Te seguiré, Señor, lo más de cerca que le sea posible a una criatura humana». El 15 de agosto de 1900 hizo voto de virginidad.
La conversión de san Norberto de Xanten fue instantánea. Tenía unos 35 años cuando fue derribado de su caballo y estuvo a punto de morir. En aquel momento, sintió en su interior las palabras del salmo: «Apártate del mal y haz el bien» (Sal 34,15). Interpretó este suceso como una llamada divina y decidió cambiar radicalmente de vida. Comenzó entonces a llevar una existencia marcada por la penitencia: caminaba descalzo, vestía toscas prendas de lana y recorría diversas regiones predicando.
Rosa nació en Viterbo en 1233, en el seno de una familia de humildes condiciones. En aquel tiempo, la ciudad era escenario de enfrentamientos entre güelfos y gibelinos, ya que el emperador Federico II pretendía sustraerla de la influencia papal. Sus padres, Catalina y Juan, la educaron en la fe, atraídos por el carisma de San Francisco de Asís.
Esposa, madre, viuda y fundadora de una Congregación religiosa: este es el recorrido vital de Ana Rosa Gattorno, cuyo nombre civil era Rosa María Benedetta. Nacida en Génova el 14 de octubre de 1831, en el seno de una acomodada familia de armadores, recibió una educación cristiana. Según las costumbres de las familias de alto nivel social de la época, estudió en casa. Muy inteligente y abierta a las novedades, entretenía a los invitados tocando el piano y cantando.
Leonardo nació a finales del siglo V en un castillo cercano a Orleans, en la actual Francia. Su familia, vinculada a la corte de los francos, tenía antiguas raíces y probablemente origen romano. Recibió el bautismo solemne de manos de san Remigio, obispo de Reims, quien se convirtió en una figura espiritual decisiva en su vida. Clodoveo, rey de los francos, fue su padrino y le concedió el privilegio de liberar a los prisioneros que considerara inocentes; Leonardo utilizó este don para socorrer a muchas personas oprimidas.
Permanece aún hoy como modelo de vida contemplativa, de silencio fecundo y de auténtico desapego del mundo. Su obra espiritual dejó una huella duradera en la historia del monacato occidental. Se trata de Bruno, nacido hacia 1030 en Colonia, Alemania, en el seno de una familia noble.
En el siglo XVII, la escuela en Francia ya no respondía a las exigencias de su tiempo. La enseñanza era dispersa, alejada de la realidad y de las necesidades de una sociedad en transformación. La cultura estaba reservada a una élite, y la escuela primaria seguía basada en el método individual. Un joven sacerdote tuvo el coraje de transformar la escuela, convirtiéndola en un lugar donde prepararse para la vida, además de aprender contenidos y conocimientos.
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