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  • 14 de agosto: San Maximiliano María Kolbe, mártir

    El Caballero de la Inmaculada

    Discípulo de San Francisco de Asís, consagró toda su vida a la Inmaculada y fue fiel a Cristo hasta el final, ofreciendo su vida para salvar a un condenado a muerte en el campo de exterminio de Auschwitz.

  • 14 de enero: San Félix de Nola, presbítero

    Se entregó sin reservas a la caridad

    Ejemplo de fidelidad, humildad y testimonio cristiano vivido hasta sus últimas consecuencias, aunque sin el martirio de la sangre. La figura de Félix de Nola nos es conocida casi exclusivamente gracias a los poemas de San Paulino de Nola, quien, entre finales del siglo IV y comienzos del V, puso por escrito tradiciones orales todavía vivas en el territorio nolano. Estos carmina constituyen el testimonio histórico más antiguo sobre la vida del santo, cuya memoria permaneció profundamente arraigada en el cristianismo del sur de Italia.

  • 14 de febrero: Santos Cirilo y Metodio

    Evangelizadores de los pueblos eslavos

    Son famosos por ser los evangelizadores de los pueblos eslavos, para los cuales crearon un alfabeto cercano y comprensible para una gran parte de la población, con el fin de transmitirles el conocimiento de las Escrituras. Se trata de Cirilo y Metodio, dos hermanos de Tesalónica, la actual Salónica, en Grecia, que en aquel entonces formaba parte del Imperio Bizantino. Metodio nació alrededor del año 825 y, dos años después, nació Cirilo, cuyo nombre original era Constantino. Sin embargo, adoptó el nombre con el que pasó a la historia cuando, en su lecho de muerte, tomó el hábito monástico.

  • 14 de julio: San Camilo de Lelis

    Al servicio de Cristo en los enfermos

    Cuando aún los enfermos eran atendidos por condenados o por asalariados sin preparación, Camilo de Lelis cambió radicalmente la perspectiva de la asistencia. Dejó de ser una imposición, una forma de expiar una pena o de obtener un lucro, para convertirse en un acto de amor y compasión hacia quienes sufren, viendo en ellos el rostro de Cristo a quien servir y amar.

  • 14 de junio: San Eliseo, profeta

    A la escucha de la Palabra de Dios

    Eliseo sigue siendo hoy un nombre habitual entre las familias cristianas de África. Procede del hebreo y significa «Dios es Señor» (El-Yah). En la Biblia, Eliseo se presenta como un profeta del siglo VIII a. C., discípulo del gran profeta Elías. Su vocación se narra en el Primer Libro de los Reyes, capítulo 19:

  • 14 de marzo: Santa Matilde, reina

    Modelo de esposa

    Fue una reina ejemplar, de gran piedad y caridad. Es Santa Matilde de Alemania, o de Ringelheim. Nació en Enger, en Westfalia, hacia el año 895, en el seno de una familia de antigua nobleza. Su padre era el conde sajón de Westfalia, Teodorico de Ringelheim, y su madre, Rinilde de Frisia.

  • 14 de mayo: San Matías, apóstol

    El último Apóstol 

    En el libro de los Hechos de los Apóstoles (1,15-26) se narra que, en los días posteriores a la Ascensión del Señor, el apóstol Pedro propuso a la asamblea de los ciento veinte hermanos elegir a uno de entre ellos para ocupar el lugar dejado por el traidor Judas Iscariote.

  • 14 de noviembre: San Lorenzo O’Toole, Obispo

    Promotor de la unidad y de la fidelidad al Papa

    San Lorenzo O’Toole (Lorcan Ua Tuathail) es un modelo luminoso de coraje, santidad y dedicación a la justicia y a la unidad eclesial. Nació en Castledermot, en el condado de Kildare, en 1128, en el seno de una familia noble irlandesa.

  • 14 de octubre: San Calixto I, Papa y mártir

    Un Pastor misericordioso

    Calixto, figura compleja y debatida de la Iglesia de los primeros siglos, nació en Roma en la segunda mitad del siglo II, en el seno de una familia cristiana en condición servil. Aún joven, fue esclavo al servicio de un rico cristiano llamado Carpóforo, vinculado a la corte imperial. Gracias a su espíritu emprendedor y a cierta habilidad para los negocios, Calixto fue encargado de gestionar una actividad financiera que funcionaba como depósito y casa de cambio, frecuentada en su mayoría por correligionarios. Sin embargo, su carrera se vio truncada a causa de operaciones especulativas fallidas que lo llevaron a la ruina económica.

  • 14 de septiembre: Exaltación de la Santa Cruz

    Sagrado signo del Amor de Dios

    “De nada nos gloriaremos más que de la Cruz de nuestro Señor Jesucristo: Él es nuestra salvación, vida y resurrección. Por Él hemos sido salvados y liberados” (Gal 6,14). Así reza la Antífona de entrada en la celebración de la Exaltación de la Santa Cruz. Esta festividad, que conmemora la victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte, es celebrada tanto por la Iglesia Católica como por la Iglesia Ortodoxa. Esta última otorga una importancia particular a esta solemnidad, casi comparable a la de la Pascua. El origen de esta celebración se remonta al culto de las primeras comunidades cristianas de Jerusalén, que adoraban solemnemente la Santa Cruz cada Viernes Santo.

  • 15 de abril: San Abundio, mansionario vaticano

    Muchos son los milagros atribuidos a San Pedro, pero hay uno que resulta verdaderamente singular. Involucra a otro santo o, mejor dicho, al apóstol que invita a una joven paralítica que acude a su intercesión a que busque a Abundio si desea ser curada.

  • 15 de agosto: Asunción de la Bienaventurada Virgen María

    La fiesta de la esperanza para todos

    El 15 de agosto, la Iglesia celebra la Asunción de la Virgen María, es decir, el momento en que María fue acogida en el cielo, en alma y cuerpo, por Dios. Para los cristianos, María es la primera criatura humana que entra plenamente en la gloria eterna de Dios, sin conocer la corrupción del cuerpo tras la muerte.

    Aunque los Evangelios no se refieren directamente a este hecho, la creencia en la Asunción es muy antigua y ya era celebrada por los primeros cristianos de Oriente. Sin embargo, fue Pío XII, el 1 de noviembre de 1950, quien definió la Asunción de María como dogma de fe.

    Contemplar el misterio de la Asunción renueva en los creyentes la certeza de que el destino último de la humanidad es el cielo, donde anhelamos participar de la vida trinitaria junto a Jesús, siguiendo el ejemplo de María. ¿Asunción o Ascensión? ¿Cuál es la diferencia? Ambos términos son semejantes, pero se refieren a dos acontecimientos distintos. La Asunción se refiere a la subida al cielo de María. Proviene del latín assumere, que significa “tomar consigo”: es Dios mismo quien toma a María consigo, en cuerpo y alma, como un privilegio singular, por haber llevado en su seno y acompañado con amor a su Hijo, Jesús.

    La Ascensión, en cambio, alude a la elevación de Jesús al cielo, cuarenta días después de la resurrección. Procede del latín ascendere, “subir”: es el propio Cristo resucitado quien, por voluntad propia, asciende al Padre, tras prometer a sus discípulos el don del Espíritu Santo.

    Para los católicos, María ha recibido un privilegio único: habría sido eximida del juicio final, siendo acogida en el cielo, en alma y cuerpo, por el mismo Dios. Como fue preservada del pecado original por el misterio de la Inmaculada Concepción, también su cuerpo fue librado de la corrupción de la muerte y elevado a la gloria celestial.

    Los cristianos de Oriente, por su parte, prefieren hablar de Dormición en lugar de Asunción. Para los ortodoxos, María “se durmió” en la muerte. Vivió la muerte como cualquier ser humano, compartiendo el destino de todos, pero su tránsito hacia Dios fue sereno y lleno de gracia, como un “dulce adormecerse” antes de entrar en la vida eterna.

  • 15 de agosto: Asunción de la Virgen María al Cielo

    "Por lo tanto, después de haber elevado nuevamente a Dios fervientes súplicas e invocado la luz del Espíritu de Verdad, para la gloria de Dios omnipotente, que derramó en la Virgen María su especial benevolencia, en honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte, para mayor gloria de su augusta Madre y para gozo y regocijo de toda la Iglesia, por la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los santos apóstoles Pedro y Pablo y Nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos como dogma revelado por Dios que: la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, al término de su vida terrenal, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial". Así, Pío XII, con la Constitución Apostólica Munificentissimus Deus del 1 de noviembre de 1950, definió el dogma de la Asunción de María al Cielo en cuerpo y alma.

  • 15 de diciembre: San Valeriano de Avenzano, Obispo

    Defensor de la fe hasta el último instante de su vida

    El 15 de diciembre la tradición litúrgica recuerda a san Valeriano, Obispo de la comunidad de Avenzano —una antigua diócesis de África Proconsular, correspondiente a la actual área arqueológica de Bordj-Hamdouna (Túnez), ya integrada en la archidiócesis de Cartago—.

  • 15 de enero: San Mauro, Abad

    Cuando la obediencia obra milagros

    Mauro, hijo del patricio romano Eutiquio, ingresó siendo muy joven en el ámbito monástico cuando su padre lo confió a san Benito, que por entonces estaba dando forma a su experiencia comunitaria en Subiaco. Junto a él fue acogido también Plácido, hijo de otro noble, Tértulo. Ambos muchachos, distinguidos por su docilidad y nobleza de espíritu, se ganaron pronto un afecto especial por parte del fundador del monacato occidental; Mauro, de mayor edad, asumió muy pronto un papel de confianza junto al maestro.

  • 15 de febrero: Beato Ángel Scarpetti, Agustino

    A la escuela de San Agustín

    Ángel Scarpetti nació entre 1230 y 1240, con toda probabilidad en Sansepolcro, ciudad en la que vivió y murió. Según la tradición consolidada, en 1254 ingresó en el convento de Sansepolcro, perteneciente a los Giambonitas, quienes seguían la Regla de San Agustín. Este entorno se vio implicado en el gran proceso de unificación de los movimientos eremíticos promovido por Alejandro IV, que en 1256 condujo a la fundación de la Orden de los Ermitaños de San Agustín.

  • 15 de julio: San Buenaventura de Bagnoregio, obispo y Doctor de la Iglesia

    Un teólogo en la escuela de san Francisco de Asís

    San Buenaventura nació hacia el año 1217 en Bagnoregio, en la región del Lacio. Su nombre de bautismo era Giovanni, como el de su padre, Giovanni Fidanza. Se sabe poco sobre su infancia, salvo que fue curado de una grave enfermedad por intercesión de san Francisco de Asís, según él mismo relata en el prólogo de la Legenda maior sancti Francisci.

  • 15 de junio: San Bernardo de Mentón, o de Aosta, o de los Alpes

    Caridad y auxilio a los caminantes y necesitados

    Es célebre por haber fundado los conocidos hospicios en los pasos alpinos del Gran San Bernardo y del Pequeño San Bernardo, que tomaron su nombre, con el fin de atender las necesidades de los viajeros de los Alpes. Situados respectivamente a 2.469 y 2.188 metros de altitud, estos refugios ofrecían protección, asistencia médica y apoyo espiritual a peregrinos y transeúntes en apuros. En poco tiempo, se convirtieron en símbolo de la caridad cristiana y de la entrega al prójimo.

  • 15 de marzo: Santa Luisa de Marillac

    Ante todo los pobres

    Madre, viuda, maestra, asistente social, enfermera y fundadora: Luisa de Marillac reúne en su persona casi todos los estados de vida de una mujer.

  • 15 de mayo: San Isidro Labrador

    Trabajo y oración: camino de santidad 

    Fue un humilde labrador, paupérrimo, que no escatimaba esfuerzos ni sacrificios para llevar a casa un pedazo de pan que comer. Sin embargo, había descubierto a Cristo, y todo lo demás le parecía insignificante en comparación con la amistad con Él. Se llamaba Isidro. Nació hacia el año 1080 en Madrid, que entonces no era la capital de España, sino una ciudad más entre tantas otras. 

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