La memoria litúrgica del 21 de noviembre, dedicada a la Presentación de la Bienaventurada Virgen María, hunde sus raíces no en los textos canónicos, sino en las antiguas tradiciones cristianas conservadas en los Evangelios apócrifos. En aquellas páginas, las primeras comunidades contemplaban a María creciendo en intimidad con Dios, de modo que la Iglesia aprendiese de ella cómo prepararse para la venida del Señor.
En un periodo turbulento para la Iglesia, Gaspar se distinguió por su valentía. Cuando, en 1810, se impuso a los sacerdotes el juramento de fidelidad al emperador Napoleón, él lo rechazó con firmeza. Aquel gesto le costó el exilio y cuatro años de prisión, que afrontó con serenidad y una fe inquebrantable. San Gaspar del Búfalo no dudó en rechazar cualquier compromiso con quienes atentaban contra la vida de la Iglesia y del Papa.
No hay mucha información histórica sobre el apóstol Mateo. Su nombre deriva de una abreviatura de Matías o Matanía, que significa «Don de Dios». El Martirologio Romano sitúa su muerte el 21 de septiembre y la traslación de su cuerpo desde Etiopía a Salerno, con escala en Paestum, el 6 de mayo. La tradición dice que fue asesinado mientras celebraba misa.
Francisco Venimbeni nació en Fabriano (Ancona) en 1251, hijo de Compagno, médico, y de Margarita de Federico. Tras completar los estudios de filosofía, a los 16 años ingresó en la Orden Franciscana. Realizó el noviciado en Fabriano. En una ocasión quiso ir a Asís para lucrar la indulgencia de la Porciúncula, con el deseo de conocer a fray León, el más conocido de los compañeros de San Francisco.
«Desde los primeros siglos de la Iglesia católica, el pueblo cristiano ha elevado suplicantes oraciones e himnos de alabanza y devoción a la Reina del Cielo, tanto en circunstancias gozosas como, mucho más, en momentos de grave aflicción y peligro; ni nunca se han desvanecido en la fe las esperanzas puestas en la Madre del Rey divino, Jesucristo, gracias a la cual hemos aprendido que la Virgen María, Madre de Dios, preside el universo con corazón maternal, como coronada de gloria en la beatitud celestial». Así lo recuerda Pío XII en su Encíclica Ad Caeli Reginam del 11 de octubre de 1954, con la que instituyó la fiesta litúrgica de la «Bienaventurada Virgen María Reina».
En la octava de la Asunción, la Iglesia celebra la memoria de Santa María Virgen Reina. Esta fiesta fue instituida por Pío XII en 1955, inicialmente el 31 de mayo, pero más adelante se trasladó al 22 de agosto para subrayar mejor el vínculo entre la realeza de María y su Asunción al cielo en cuerpo y alma.
Última hija de una numerosa familia de diez hermanos, María Francisca Cabrini nació el 15 de julio de 1850 en Sant’Angelo Lodigiano, cerca de Milán. Desde niña escuchaba con fascinación los relatos de los misioneros, y aquellas narraciones despertaron en ella el deseo de consagrarse a Dios en la vida religiosa.
Vicente de Zaragoza (conocido también como Vicente de Tarragona) nació en Hispania en el siglo III, probablemente en Huesca, aunque otras tradiciones señalan Valencia o Zaragoza como lugar de origen. Procedente de una familia noble —hijo del cónsul Eutiquio y de la matrona Enola— recibió una esmerada educación humanística y una sólida formación religiosa. Desde joven fue confiado al obispo Valerio de Zaragoza, quien lo nombró archidiácono y le encomendó la predicación y la asistencia en las tareas pastorales.
Fiesta de la Cátedra de San Pedro Apóstol, a quien el Señor dijo: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”. En el día en que los romanos solían conmemorar a sus difuntos, se venera la sede de la entrada en el cielo de aquel Apóstol, quien obtuvo su gloria con su martirio en la colina vaticana y está llamado a presidir la comunión universal en la caridad. Así lo recoge el Martirologio Romano.
María Magdalena es conocida como «Apóstol de los Apóstoles», ya que fue la primera en llevar a los demás discípulos el anuncio de la resurrección de Jesús. También se la llama «evangelista», por haber sido mensajera de la Buena Nueva.
Era el 22 de junio de 1535 cuando, en la Torre de Londres, se ejecutó la sentencia de muerte por decapitación contra el obispo de Rochester, Juan Fisher. El rey Enrique VIII lo había acusado de alta traición. Con la esperanza de obtener clemencia, el papa Pablo III lo había creado cardenal el 20 de mayo anterior, pero todo resultó en vano. La cabeza de Fisher permaneció expuesta a la entrada del puente de Londres hasta el 6 de julio, cuando fue arrojada al Támesis. En su lugar fue colocada la de Tomás Moro, Lord Canciller del Reino. También él había sido condenado a muerte por alta traición, y la sentencia fue ejecutada el 6 de julio de 1535.
Por su valentía fue llamado «el León de Münster». No se cansó de denunciar los abusos del Estado y de reivindicar el derecho a la vida, condenando firmemente la teoría nazi de la eliminación de las «vidas improductivas y sin valor».
Esposa, madre, viuda, monja. Este fue el itinerario humano que llevó a Rita a convertirse en Santa. Es una de las mujeres más conocidas del mundo y, sin duda, una de las más queridas e invocadas por la comunidad eclesial después de la Virgen María. Un ejemplo de fe inquebrantable en Dios, de amor apasionado, hasta el punto de compartir con Cristo, durante quince años, una espina de su corona.
Santa Cecilia, conocida como Patrona de la música, tanto de los músicos como de las músicas, así como de los lutieres y demás fabricantes de instrumentos musicales, nació en una familia noble romana a principios del siglo III.
El 16 de octubre de 1978 fue elegido Papa el cardenal de Cracovia, Karol Józef Wojtyła. Siguiendo la línea de su predecesor, fallecido repentinamente el 28 de septiembre de 1978, eligió el nombre de Juan Pablo II. Fue el primer pontífice no italiano en 455 años, desde la muerte del último extranjero, Adriano VI de Utrecht, en 1523. También fue el primer Papa polaco de la historia y el primero de lengua eslava. Su pontificado no solo ostenta estos récords, sino que también es uno de los más largos de la historia, después del de San Pedro y Pío IX, con casi 27 años de duración.
Il più antico racconto del martirio di San Maurizio e dei suoi compagni, appartenenti alla Legione Tebana, risale al 450-455 d.C. ed è stato scritto dal Vescovo Eucherio di Lione. Eucherio dice di aver appreso i fatti da Isacco, Vescovo di Ginevra, che a sua volta li aveva sentiti da Teodoro, Vescovo di Octodurum, vissuto nel IV secolo.
Una existencia ofrecida en edad joven a Dios por la unidad de los cristianos. Es la de María Gabriela Sagheddu. Nació en Dorgali (Nuoro) el 17 de marzo de 1914, en una familia de condiciones económicas discretas. Desde pequeña mostró un carácter fuerte y decidido, a veces también caprichoso y voluble. Inició sus estudios con aprovechamiento, pero a causa de numerosos lutos familiares tuvo que ponerse a trabajar para sostener a su familia.
Es la primera Santa originaria del continente americano en ser canonizada. Gran mística, quiso imitar el ejemplo de Santa Catalina de Siena y se incorporó a la Tercera Orden dominica. Se trata de Santa Rosa de Lima, cuyo nombre de pila era Isabel de Flores.
Nacido hacia 1390 en Kęty, cerca de Cracovia, Juan manifestó desde muy joven una inteligencia fuera de lo común: con poco más de veintisiete años ya enseñaba filosofía. En 1416 recibió la ordenación sacerdotal y, casi de inmediato, le fue confiada la dirección de la escuela aneja al monasterio del Santo Sepulcro de Miechów. Permaneció allí cerca de ocho años, hasta 1429, cuando regresó a la Universidad de Cracovia.
Benedetta Bianchi Porro nació el 8 de agosto de 1936 en Dovadola, en la provincia de Forlì, primogénita del ingeniero Guido Bianchi Porro y de la ama de casa Elsa Giammarchi. El parto, aunque regular, provocó una grave hemorragia que llevó a la madre a solicitar de inmediato el bautismo para la recién nacida, a quien se le impuso el nombre de Benedetta.
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