1 de marzo: San Albino, obispo de Angers
Defensor del vínculo matrimonial
Albino pertenecía a una familia noble de origen inglés que se había establecido en Bretaña. Nació en el año 469 en Vannes y, muy pronto, decidió seguir a Cristo ingresando en el monasterio de Cincillac o Tincillac.
En 504 fue elegido abad y ejerció este cargo durante veinticinco años, hasta que, a pesar de su resistencia, fue llamado a ocupar la sede episcopal de Angers.
Fue un pastor celoso y lleno de caridad hacia los pobres, los enfermos, los prisioneros y las viudas. Se contó entre los principales impulsores del tercer Concilio de Orleans, que promovió una profunda reforma de la Iglesia franca. Realizó numerosas curaciones y no temió enfrentarse a los poderosos para defender a los más débiles, incluso cuando ello le supuso grandes sacrificios.
Liberó a prisioneros a quienes se les negaba la gracia e intervino también ante el rey merovingio Childeberto para solicitar el fin de diversos abusos, en particular los cometidos por la nobleza de la época, que practicaba el incesto al contraer matrimonio con sus propias hermanas o incluso con sus hijas.
Murió el 1 de marzo del año 550 y fue sepultado en la iglesia de San Pedro de Angers. En 556 se erigió un templo en su honor, al que fueron trasladados sus restos; posteriormente, estos fueron llevados a la abadía contigua una vez concluida su construcción.
