11 de abril: Santa Gemma Galgani
Hija de la Pasión del Señor
«Sufrir enseña a amar», escribió santa Gemma Galgani. Su breve vida estuvo marcada por el sufrimiento y la pobreza. Encontró en la Pasión del Señor el camino hacia la santidad y, en unión con Cristo crucificado, ofreció su vida por la conversión de los pecadores y la salvación de las almas.
Nació el 12 de marzo de 1878 en Borgonuovo de Camigliano (Lucca), en una familia acomodada. Su padre era farmacéutico. Desde niña estuvo marcada por el dolor: a los siete años perdió a su madre, y posteriormente a su hermano Gino, seminarista, y a su padre, Enrico. Tras la muerte de este, la familia cayó en la pobreza y tuvo que trasladarse a una vivienda humilde.
Se vio afectada por graves enfermedades, entre ellas osteítis en las vértebras lumbares y otitis mastoidea, que la dejaron postrada y semiparalizada. En ese tiempo leyó la biografía de san Gabriel de la Dolorosa, cuya espiritualidad adoptó como referencia. Atraída por el carisma pasionista, sanó tras una novena a santa Margarita María Alacoque. Intentó ingresar entre las Visitandinas, pero no logró encontrar allí su lugar.
Comprendió su vocación de ofrecerse totalmente al Señor. Intentó ingresar en las Pasionistas, sin ser admitida. El 8 de junio de 1899 recibió el don de las llagas, que se repetían semanalmente. Vivió experiencias místicas y dejó testimonio en su Diario, Autobiografía y epistolario.
Acompañada espiritualmente por el pasionista padre Germano Ruoppolo, fue acogida por la familia Giannini. En 1902 le diagnosticaron tuberculosis. Murió el 11 de abril de 1903, Sábado Santo. Fue beatificada en 1933 por Pío XI y canonizada el 2 de mayo de 1940 por Pío XII.
