24 de abril: San Fidel de Sigmaringen, mártir
Misionero apostólico en medio de las adversidades
Es el protomártir de Propaganda Fide, perteneciente a la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, asesinado con tan solo 44 años. Se trata de Fidel de Sigmaringen, nacido en 1578 en Sigmaringen, en el entonces Principado de Hohenzollern, en el seno de una familia acomodada. Su padre se llamaba Juan Roy, fallecido en 1591, y su madre Genoveva Rosenberger.
En el bautismo recibió el nombre de Markus. Para proseguir sus estudios superiores, se trasladó al Colegio de los Jesuitas en Friburgo de Brisgovia, donde en 1601 obtuvo el grado en filosofía. Hasta 1604 cursó estudios de jurisprudencia. Antes de concluirlos, acompañó, como guía, a estudiantes universitarios de familias nobles en un viaje por las provincias de los Países Bajos, Francia e Italia. Vivió este recorrido como una peregrinación.
Tras su regreso a Friburgo en 1611, se doctoró en derecho canónico y civil en la ciudad de Willingen. En Ensisheim fue nombrado asesor del tribunal supremo y abrió un despacho para ejercer la abogacía. Se distinguía por su gran equidad con todos, especialmente con los pobres. Ante la corrupción que reinaba entre sus colegas, que gestionaban las causas con el fin de obtener mayores ganancias, comenzó a pensar en la consagración religiosa. En junio de 1612 pidió ingresar en la provincia suiza de los Capuchinos, pero el superior le pidió antes que recibiera la ordenación sacerdotal. En septiembre fue ordenado sacerdote y el 4 de octubre de 1612 fue admitido en el noviciado de Friburgo de Brisgovia con el nombre de Fidel. Antes de profesar los votos, el 4 de octubre de 1613, redactó su testamento, estableciendo becas de estudio para jóvenes católicos pobres de la familia Roy o de otros parientes.
En 1618 fue nombrado guardián del convento de Rheinfelden y, al año siguiente, fue trasladado como superior al convento de Feldkirch, donde convirtió a soldados protestantes. En 1621, además del cargo de superior, se le confió la asistencia espiritual de los soldados, para quienes no dudó en exponerse al contagio del tifus durante una epidemia. Su estilo de predicación buscaba llevar de nuevo a la fe católica primero a los dirigentes reformados y después a todo el pueblo.
En 1611 había sido creada por Propaganda Fide la misión en la Rezia. Entre febrero y abril de ese año, por encargo del nuncio apostólico en Lucerna y de su ministro provincial, fue misionero apostólico en la región del Prättigau, próxima a Coira, donde la población se había adherido en gran parte a la reforma de Zwinglio. Aquel territorio pertenecía a Austria, por lo que el archiduque Leopoldo V hizo ocupar la región por el ejército, provocando la rebelión de la población. En esta situación, continuó predicando a pesar de las amenazas.
El 23 de abril celebró la Misa en la iglesia de Grüsch. Al día siguiente fue invitado a predicar en Seewis, pero se trataba de una trampa para eliminar a un predicador incómodo. Mientras comenzaba el sermón, se alzaron gritos y amenazas contra él. Descendió entonces del púlpito y abandonó la iglesia para regresar a Grüsch, pero fue detenido por un grupo de sublevados que le preguntaron si estaba dispuesto a aceptar la fe reformada. Fidel respondió que había venido para conducir nuevamente a la población a la fe católica. Entonces le golpearon con una espada en la cabeza. Herido de muerte, exclamó: “¡Jesús, María! ¡Venid en mi ayuda, Dios mío!”. Se ensañaron con él con inaudita violencia.
El 16 de febrero de 1771 su memoria fue extendida a toda la Iglesia. Es patrono de la región de Hohenzollern y de los juristas.
