20 de junio: San Juan de Matera, abad
Un ermitaño fundador de una Congregación benedictina
Figura central del monacato del sur de Italia, fundador de una Congregación benedictina y de una abadía, san Juan de Matera nació en Matera hacia el año 1070, en el seno de una familia cristiana rica y noble.
La tradición narra que, deseando seguir más de cerca a Dios, abandonó a su familia y, después de cambiar sus lujosos vestidos por los de un mendigo, se dirigió a Tarento. En busca de una vida sencilla, se dedicó a cuidar las ovejas de los monjes basilianos de la isla de San Pedro. Sin embargo, debido a su austeridad casi eremítica, abandonó el monasterio.
Emprendió entonces un largo recorrido por Calabria, Sicilia y Apulia en búsqueda de Dios. Durante una estancia en los alrededores de Ginosa, tuvo enfrentamientos con un noble llamado Roberto, que pretendía encarcelarlo, y se vio obligado a refugiarse en Capua.
Tiempo después se dirigió hacia Bari y, finalmente, al Gargano, donde en 1130 fundó la abadía de Pulsano, cerca de Monte Sant’Angelo, así como la Congregación de los Ermitaños Pulsanenses, también llamados “los Descalzos”, que seguían la Regla de san Benito en su observancia más estricta.
Murió en Foggia el 20 de junio de 1139. Fue canonizado por Alejandro III en 1177.
