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Santo del día

Santo del día

9 de mayo: San Pacomio, Abad

El padre del monacato cenobítico 

Es el fundador del monacato cenobítico y el primero que redactó una regla para la vida comunitaria. Se trata de san Pacomio, nacido hacia el año 292 en la Tebaida, región del Alto Egipto, en el seno de una familia pagana. A los veinte años fue reclutado a la fuerza por los ejércitos imperiales de Constantino para hacer frente a las incursiones persas. Recluido en una guarnición de Tebas junto a otros soldados y privado de alimento, fue socorrido por los cristianos del lugar. Impresionado por su caridad, Pacomio oró al Dios de los cristianos, prometiéndole que, si lo liberaba de sus cadenas, consagraría su vida al servicio de los hermanos. Y así fue: una vez puesto en libertad, se convirtió y recibió el bautismo.

8 de mayo: Beata Virgen María de Pompeya

Oración coral a la Virgen del Rosario

Llegó envuelta en una sábana sobre un carro de estiércol. No fue una llegada triunfal para la imagen de la Virgen del Rosario que san Bartolo Longo había hecho traer desde Nápoles el 13 de noviembre de 1875. El destino era el Valle de Pompeya, lugar elegido para erigir un Santuario dedicado a la Virgen. Tan humilde fue el traslado, como grande sería después la devoción de los fieles.

7 de mayo: Santa Rosa Venerini

Al servicio de las mujeres para educarlas y emanciparlas 

Intuyó las dificultades y la marginación a las que estaban sometidas las mujeres de su tiempo y no escatimó energías para educarlas y enseñarles las verdades de la fe. Estaba convencida de que, para acoger el Evangelio, era necesario liberar a las personas de la ignorancia y el error. Junto con la educación, creía que ofrecer una formación profesional contribuiría a la promoción humana y a la afirmación de las mujeres en la sociedad. No tuvo dudas Rosa Venerini cuando dedicó toda su vida al apostolado y a la educación, en una época —el siglo XVII— en la que a las mujeres les estaban vedadas muchas oportunidades. 

6 de mayo: Beata Ana Rosa Gattorno

El descubrimiento del amor de Dios

Esposa, madre, viuda y fundadora de una Congregación religiosa: este es el recorrido vital de Ana Rosa Gattorno, cuyo nombre civil era Rosa María Benedetta. Nacida en Génova el 14 de octubre de 1831, en el seno de una acomodada familia de armadores, recibió una educación cristiana. Según las costumbres de las familias de alto nivel social de la época, estudió en casa. Muy inteligente y abierta a las novedades, entretenía a los invitados tocando el piano y cantando.

5 de mayo: San Nunzio Sulprizio

Una existencia trágica y pobre iluminada por el amor al Crucificado 

Todo aquello que el mundo considera desgracia y fracaso se encuentra condensado en la breve vida de este joven que murió con tan solo 19 años. Huérfano, pobre, explotado en el trabajo, enfermo crónico, marginado… encontró su plenitud en seguir a Cristo crucificado. Es Nunzio Sulprizio, quien descubrió en el amor de Dios el sentido de su vida. Una existencia miserable desde una perspectiva humana, pero rica en santidad. 

4 de mayo: San Floriano, mártir

Testigo de Cristo

La tradición relata que Floriano nació en la segunda mitad del siglo III en Zeiselmauer, cerca de Viena. Fue bautizado y educado en la fe cristiana. Tras algunos años de servicio como oficial en el ejército romano, fue nombrado jefe de la cancillería del gobernador imperial en Lauriacum, la actual Lorch, junto a Enns, en la Alta Austria.

El emperador Diocleciano había designado Lauriacum como capital de la provincia del Noricum Ripense, otorgándole cierta relevancia.

Cuando estalló la persecución contra los cristianos también en Lauriacum, cuarenta fieles fueron arrestados y encarcelados. Floriano intentó liberarlos, pero fue descubierto y llevado ante el gobernador Aquilino, quien le ordenó ofrecer sacrificios a los dioses. Ante su firme negativa, fue torturado y, con una piedra de molino atada al cuello, arrojado al río Enns, donde murió ahogado. Era el 4 de mayo del año 304.

Una viuda llamada Valeria encontró el cuerpo de Floriano y lo sepultó en su propiedad. En el siglo VIII, los obispos de Passau erigieron una iglesia en el lugar de la sepultura del mártir, primero confiada a los benedictinos y posteriormente a los Canónigos Regulares Lateranenses. En 1183, una parte de las reliquias del Santo fue trasladada a Cracovia, donde el gran duque Casimiro II mandó construir una basílica en su honor. Desde 1971, el Santo es el Patrono principal de la diócesis de Linz. Es también Patrono de los bomberos, ceramistas, herreros, jaboneros y cerveceros.

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