Seleccione su idioma

Santo del día

Santo del día

13 de septiembre: SAN JUAN CRISTOBAL, DOCTOR DE LA IGLESIA

Sufrió por dar testimonio del Evangelio

“Gloria a Dios en todas las cosas”: con estas palabras, el 14 de septiembre de 407, san Juan Crisóstomo, “Boca de oro”, llamado así por su arte oratorio y su elocuencia, concluyó su peregrinación terrena. Nacido en Antioquía en un año comprendido entre 344 y 354, se dedicó al estudio de la retórica y las letras bajo la dirección del célebre Libanio. Al terminar sus estudios, se sintió fascinado por el mundo y se dedicó al teatro y a los debates. Poco tiempo después, sin embargo, se preparó para recibir el bautismo y lo recibió un domingo de Pascua de un año indeterminado. Posteriormente asistió al Círculo de Diodoro, una especie de seminario donde se podían cursar estudios teológicos. Durante ese período, se interesó por la exégesis de las Sagradas Escrituras y aprendió el método histórico-literario de la escuela de Antioquía. A continuación, pasó seis años viviendo una existencia eremítica, primero en la colina de Silpio, cerca de Antioquía, y después en una cueva en soledad y penitencia.

12 de septiembre: Santísimo Nombre de la Bienaventurada Virgen María

Como un perfume que acerca a Dios

La memoria del Santísimo Nombre de la Bienaventurada Virgen María nació en España en el siglo XVI y, posteriormente, fue extendida a toda la Iglesia por el Papa Inocencio XI en 1683. El Papa quiso agradecer a la Virgen la victoria sobre el ejército otomano durante el asedio de Viena, obtenida también gracias a la intervención del rey de Polonia, Juan Sobieski. Aquella victoria fue interpretada como un signo de la protección materna de María sobre la cristiandad.

11 de septiembre: Santos Proto y Jacinto, mártires

Dos hermanos unidos en el testimonio de Cristo

De estos dos mártires, san Proto y san Jacinto, solo se conocen sus nombres, el lugar de sepultura y la fecha de su muerte, el 11 de septiembre, día en que la Iglesia los recuerda. Sin embargo, según fuentes antiguas como la Depositio martyrum de Roma y los Sacramentarios Gelasiano y Gregoriano, su martirio es un hecho histórico cierto, así como lo son la antigüedad y la difusión del culto que se les rinde.

10 de septiembre: San Nicolás de Tolentino

Patrono de las Almas del Purgatorio

Visitaba a los enfermos, ayudaba a los necesitados, sostenía también a quienes eran débiles en el espíritu: oraba, ayunaba, celebraba la Santa Misa y lloraba por los pecadores que acudían a confesarse con él, implorando a Dios que fuesen liberados de la esclavitud del pecado.

9 de septiembre: San Pedro Claver

“Esclavo de los esclavos”

Durante cuarenta años se dedicó por completo a instruir, bautizar y acompañar a los esclavos africanos que llegaban a Sudamérica. Su entrega fue tan absoluta que se definió a sí mismo como “esclavo de los esclavos”, sirviendo con humildad y caridad. Es San Pedro Claver, quien vivió plenamente el Evangelio al servicio de aquellos que la sociedad de su tiempo consideraba simples despojos, ni siquiera verdaderas personas.

8 de septiembre: San Tomás de Villanueva, Agustino y Arzobispo de Valencia

Consumido por el amor a los pobres y necesitados

Consagrado en la Orden de San Agustín, aceptó por obediencia la dignidad episcopal. Fue un celoso pastor que mostró un gran amor por los pobres, hasta el punto de donar todo a los necesitados, sin reservarse ni siquiera una pequeña cama. Es San Tomás de Villanueva, en el siglo Tomás García Martínez. Nació hacia finales de 1486 en Fuenllana, Ciudad Real (España), de padres religiosos y caritativos, de quienes heredó un entrañable amor por los pobres.

Seleccione su idioma