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Santo del día

Santo del día

30 de mayo: Santa Juana de Arco

Obediente a la voz de Dios

Una mujer “fuerte” que, movida por el soplo del Espíritu, obedeció la voz del Señor que la llamaba a liberar a su pueblo y a devolver la confianza en Él a los que vivían en la desolación. Laica, consagrada en la virginidad pero fuera de un claustro, Juana de Arco se vio inmersa en los conflictos más dramáticos de la Iglesia y de la sociedad de su tiempo. Murió trágicamente, condenada como hereje en un proceso farsa de intención puramente política, cuyo desenlace —la hoguera en la plaza del viejo mercado de Ruan— estaba escrito incluso antes de comenzar.

28 De Mayo: San Emilio, Mártir

Lapidado como San Esteban

No se tienen noticias ciertas sobre la vida de Emilio. La tradición lo sitúa en torno al siglo I y lo identifica como obispo de Cagliari.

27 de mayo: San Agustín de Canterbury

El reevangelizador de Britania

Un monje enviado por el Papa Gregorio Magno para evangelizar a los paganos. Llegó a ser el gran reevangelizador de la antigua Britania y, al mismo tiempo, el primer arzobispo y primado de Inglaterra. Es San Agustín de Canterbury, conocido en el mundo por el nombre de la abadía que él mismo fundó y en la que fue sepultado.

26 de mayo: San Felipe Neri

«Hermanos, ¡estad alegres, reíd, bromead cuanto queráis, pero no pequéis!»

Le llamaban “el bueno de Pippo” por su carácter jovial y apacible. Logró implicar en su aventura espiritual a toda la ciudad de Roma, invitando a la caridad hacia los más débiles y marginados de la sociedad. Es Felipe Neri, nacido en Florencia el 21 de julio de 1515, hijo de Francesco y de Lucrezia da Mosciano. Su padre, notario de profesión, enviudó en 1520 y contrajo nuevo matrimonio con Alessandra di Michele Lensi, quien se hizo cargo del pequeño Felipe. Estudió en la escuela pública y recibió formación de los dominicos del convento de San Marcos.

25 de mayo: Santa María Magdalena de Pazzi

La mística del amor de Dios 

Tal vez la tomaron por loca, cuando se aferró a las campanas del monasterio para llamar a sus hermanas y a todas las criaturas al amor de Dios. Gritaba: “¡Venid, almas, a amar al Amor!”. Era el 3 de mayo de 1592, cuando Santa María Magdalena de Pazzi, corriendo por los pasillos del monasterio, invitaba a amar a Cristo.

24 de mayo: Santa María Auxiliadora

Una Madre cercana a sus hijos 

Invocar a María con el título de Auxilio de los Cristianos —o Auxiliadora— significa reconocerla como Madre y Reina. Expresa, en particular, el afecto filial de los fieles hacia Aquella que fue la primera Discípula del Hijo. 

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